¿Se acaban las horas de comida? Esto cambiaría con la jornada laboral de 40 horas
La reducción gradual de la jornada laboral en México ha generado dudas entre trabajadores y empresas
La entrada en vigor de la reforma laboral que reducirá gradualmente la jornada semanal de trabajo de 48 a 40 horas ha generado múltiples dudas entre millones de trabajadores mexicanos. Una de las principales interrogantes es si el nuevo esquema implicará la desaparición de la tradicional media hora para tomar alimentos durante la jornada laboral.
La respuesta es no. Aunque la reforma publicada el pasado 1 de mayo de 2026 representa uno de los cambios más importantes en materia laboral de las últimas décadas, los periodos de descanso y comida continúan protegidos por la Ley Federal del Trabajo (LFT) y no fueron modificados por la nueva legislación.
El cambio hacia las 40 horas será gradual y se extenderá hasta 2030. Durante este año se mantiene el esquema actual de 48 horas semanales, mientras que la primera reducción comenzará el 1 de enero de 2027, cuando la jornada máxima pasará a 46 horas por semana.
La hora de comida sigue siendo un derecho
Uno de los temas que más preocupación ha generado entre trabajadores y empleadores es la posibilidad de eliminar los llamados «tiempos muertos» para compensar la reducción de horas laborales. Entre ellos se encuentra el tiempo destinado para tomar alimentos.
Sin embargo, la legislación vigente es clara. El artículo 63 de la Ley Federal del Trabajo establece que durante una jornada continua el patrón está obligado a otorgar al trabajador un descanso mínimo de 30 minutos para ingerir alimentos. Se trata de un derecho laboral que no puede ser eliminado ni reducido mediante acuerdos particulares o contratos individuales.
Además, el artículo 64 de la misma ley señala que si el trabajador no puede salir libremente del centro laboral durante ese periodo, ese tiempo deberá contabilizarse como parte de la jornada efectiva y, por lo tanto, ser remunerado.
Incluso la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido mediante jurisprudencia que la media hora de descanso forma parte de la jornada laboral continua y debe pagarse como salario ordinario, independientemente de si el trabajador permanece dentro o fuera de las instalaciones de la empresa.
La reforma de las 40 horas no modifica los descansos
A pesar de los rumores que han circulado en redes sociales y algunos sectores empresariales, la reforma laboral aprobada en 2026 no tocó los artículos relacionados con los tiempos de comida.
El debate surgió luego de que algunas empresas plantearan la posibilidad de eliminar pausas o descansos para compensar la reducción de la jornada sin afectar la productividad. No obstante, el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Bolaños, aclaró que la transición hacia las 40 horas no contempla la eliminación de ningún derecho laboral ya reconocido.
Por ello, los trabajadores seguirán contando con sus periodos de descanso para alimentos, además de conservar prestaciones como aguinaldo, vacaciones, prima vacacional, días festivos y prima dominical.
Así será la reducción gradual de la jornada laboral
El calendario aprobado en el Diario Oficial de la Federación establece una implementación progresiva para permitir que las empresas adapten sus operaciones sin afectar el empleo.
El esquema será el siguiente:
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2026: 48 horas semanales
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2027: 46 horas semanales
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2028: 44 horas semanales
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2029: 42 horas semanales
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2030: 40 horas semanales
La reforma también garantiza que durante este proceso no podrán reducirse salarios, prestaciones ni beneficios laborales. Asimismo, cuando las empresas distribuyan las 40 horas en cinco días laborales, los trabajadores tendrán derecho a dos días de descanso por semana.
Cambian las horas extras
Otro de los ajustes relevantes tiene que ver con el pago de horas extraordinarias. Actualmente las horas extras comienzan a contarse después de la hora 48 semanal. Con la nueva reforma, ese límite se reducirá progresivamente.
A partir de 2027 comenzarán a generarse horas extraordinarias desde la hora 47, mientras que para 2030 se contabilizarán desde la hora 41. La legislación también establece que la suma de jornada ordinaria y extraordinaria no podrá superar las 12 horas diarias bajo ninguna circunstancia.
Se acerca un nuevo derecho: la desconexión digital
Mientras la jornada laboral de 40 horas ya es una realidad, otro tema que avanza en el Congreso es el derecho universal a la desconexión digital. El 3 de marzo de 2026 la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma que busca garantizar que ningún trabajador tenga la obligación de responder mensajes, correos electrónicos o llamadas fuera de su horario laboral.
Hasta ahora este derecho únicamente protege a quienes laboran bajo la modalidad de teletrabajo, de acuerdo con la NOM-037-STPS-2023.
Sin embargo, la iniciativa permanece pendiente en el Senado y no podrá discutirse nuevamente sino hasta septiembre de este año. Por lo tanto, mientras no sea publicada en el Diario Oficial de la Federación, la desconexión digital seguirá aplicándose únicamente a quienes trabajan de manera remota.
Empresas deberán registrar electrónicamente la jornada
Otro cambio importante llegará el 1 de enero de 2027. A partir de esa fecha todos los empleadores estarán obligados a llevar un registro electrónico de entrada y salida de sus trabajadores, con el objetivo de verificar el cumplimiento de la jornada laboral.
La Secretaría del Trabajo emitirá las reglas específicas para este sistema y establecerá las excepciones correspondientes. Las sanciones por incumplimiento podrían ser significativas. Las multas irán desde los 29 mil hasta los 586 mil pesos para las empresas que no registren adecuadamente la jornada de sus empleados.
Lo que sí queda claro
La reducción de la jornada laboral representa uno de los cambios más relevantes para los trabajadores mexicanos en años recientes, pero no implica la desaparición de los tiempos de comida ni de los descansos establecidos por la ley.
Por el contrario, la reforma mantiene intactos esos derechos y busca que la transición hacia las 40 horas semanales ocurra sin afectar salarios, prestaciones ni condiciones laborales. La media hora para tomar alimentos seguirá siendo obligatoria y continuará protegida por la Ley Federal del Trabajo, incluso cuando México complete la reducción de jornada en 2030.