El Niño regresa: por qué genera preocupación mundial- Grupo Milenio
La llegada de El Niño vuelve a poner en alerta a expertos de distintas partes del mundo. Aunque se trata de un fenómeno climático natural que aparece de forma periódica, científicos advierten que sus efectos podrían sentirse con mayor intensidad en un contexto marcado por el aumento de las temperaturas globales.
Tailandia y Australia confirmaron este martes que la región Asia-Pacífico ha entrado oficialmente en una nueva fase de El Niño, un episodio que podría prolongarse hasta principios de 2027 y que estaría asociado con temperaturas más elevadas, menos precipitaciones y cambios en los patrones habituales del clima.

El fenómeno ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico se calientan más de lo normal, alterando los patrones climáticos en distintas regiones del planeta. Aunque es un ciclo recurrente, especialistas señalan que el calentamiento global añade incertidumbre sobre la intensidad y el alcance de sus efectos.
Los efectos que más preocupan por el regreso de El Niño
Uno de los sectores que sigue con mayor preocupación esta evolución es la agricultura. En varios países de Asia, millones de personas dependen de las lluvias estacionales para mantener sus cultivos y garantizar la producción de alimentos. Un debilitamiento de esas precipitaciones podría traducirse en escasez de agua, pérdidas agrícolas y dificultades para las comunidades rurales.
Entre las principales preocupaciones asociadas con este fenómeno destacan:
- Menos lluvias en regiones que dependen de los monzones.
- Mayor riesgo de sequías y estrés hídrico.
- Pérdidas en cultivos agrícolas.
- Alteraciones en la actividad pesquera.
- Presión sobre sistemas energéticos y sanitarios.
La pesca también figura entre las actividades más vulnerables. De acuerdo con especialistas citados por EFE, el aumento de la temperatura del mar puede modificar la distribución de numerosas especies, obligando a los pescadores a desplazarse mayores distancias y asumir mayores costos para mantener sus capturas.
Los expertos también alertan de posibles efectos sobre la producción energética, especialmente en países que dependen de la generación hidroeléctrica, así como sobre la salud pública ante la posibilidad de olas de calor más intensas.
Ante este escenario, organizaciones ambientales y científicos coinciden en la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana, mejorar la gestión de las reservas de agua y promover medidas de adaptación para sectores especialmente expuestos a la variabilidad climática.
Aunque El Niño y su contraparte, La Niña, forman parte de la dinámica natural del clima, investigadores advierten que el aumento sostenido de las temperaturas globales hace más difícil prever el alcance de sus impactos y obliga a seguir de cerca cada nuevo episodio.

Con información de EFE / JCM