Los usuarios de Binance afrontan su cierre entre pérdidas y riesgo de estafa
Si a los propietarios de criptoactivos les gustan las emociones fuertes, la próxima semana no les defraudará. El 1 de julio vence el plano de 18 meses concedido por la UE para adaptarse al reglamento MiCA de protección de inversores en criptoactivos y la mayor plataforma de intercambio del mundo, Binance, no ha logrado la licencia para operar. Las inversiones quedarán inmovilizadas, con la única opción de su retirada.
Con una cuota de mercado de cerca del 40% y 322 millones de usuarios a nivel mundial, Binance sufrirá lo que los supervisores califican de cierre ordenado en Europa, al menos hasta que resuelva la situación. No hay datos oficiales sobre el número de afectados en la UE, pero la medición de tráfico web apunta a que podría situarse en torno al 15%, esto es, en unos 48 millones de cuentas.
El Bitcoin y el Ethereum acumulan fuertes caídas en lo que va de año, lo que amarga la retirada
Hace unos días, la propia plataforma envió un correo a los usuarios en España en el que les informa de que, al no lograr la licencia MiCA, “Binance Spain no podrá incorporar nuevos servicios” y “quedará restringido” a partir de este miércoles. Comienza un proceso en el que intentará “minimizar las disrupciones”.
La noticia ha sido acogida en las redes sociales con el clásico escepticismo de la comunidad cripto. Sin embargo, hay dos factores que añaden malestar: el riesgo de fraude y las pérdidas que estos mercados virtuales llevan sufriendo en lo que va de año, que convertirán la retirada de algunos en una amarga derrota. Como ejemplo, el Bitcoin ha caído un 31% desde enero y el Ethereum, un 46%.
La propia Binance ha pedido a los usuario que tengan “cuidado con las estafas”. En una “actualización importante”, les pide que desconfíen de comunicaciones telefónicas, SMS, Whatsapp o mensajes de Telegram con suplantadores de la plataforma.
Fuentes de un despacho especializado en criptoactivos reconocen el desconcierto entre los usuarios y entienden que la situación no debería hundir la cotización de estas divisas virtuales. No es un corralito en el que queden atrapados los inversores, precisan ante el nerviosismo reinante.
El propio presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, reconoció el viernes desde Santander la “preocupación” en torno a Binance. El supervisor del mercado indica que los proveedores de criptos que no tengan autorización deben tener un “plan de migración” para sus clientes, en el que se dé la opción de mover los activos custodiados a otras direcciones y a cuentas de efectivo.
La retirada de Binance debe cumplir además la norma sobre blanqueo de capitales, una cuestión sensible. El supervisor europeo, la ESMA, insta a un “cierre ordenado” ante el fin del periodo transitorio para cumplir con la MiCA. “La custodia de los criptoactivos de los clientes solo puede continuar durante el periodo estrictamente necesario para completar la salida”, señala.
Fundada por Changpeng Zhao, Binance acumula un largo expediente de investigaciones por blanqueo de capitales, quejas por su opacidad y sanciones. En el 2023, la Justicia estadounidense detectó movimientos relacionados con el terrorismo sin que la plataforma advirtiera a las autoridades, lo que le costó una sanción de cerca de 4.000 millones de euros y una condena a su fundador.
Soluciones locales para el mundo cripto
La CNMV ya tiene publicada la lista de entidades que cumplen con la normativa para custodiar criptoactivos, a las que se da la opción de alcanzar acuerdos con Binance o las que hayan quedado excluidas para traspasar las cuentas. A nivel europeo hay cerca de cien admitidas, de las que catorce ya están registradas en España. La CNMV indica que la cifra llegará a unas veinte estos días. Aparte de plataformas especializadas como Bit2Me, ya figuran entidades como Openbank (Santander), BBVA, CaixaBank, Kutxabank, Cecabank o Renta4. El reglamento MiCA tiene como objetivo proteger a los consumidores y garantizar que los activos se encuentran siempre custodiados.
Mientras, Binance ha explicado que, tras fracasar en su intento de lograr una
licencia en Grecia para toda la UE, se ha dirigido ahora a otros países en su busca.