El PNUD estima 1,2 millones de toneladas de escombros en La Guaira tras los terremotos en Venezuela
Caracas / Nueva York, 29 de junio – Mientras las comunidades afectadas enfrentan las pérdidas y la devastación provocadas por los terremotos, la remoción de escombros constituye un primer paso fundamental para la recuperación. Una evaluación preliminar del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que los terremotos del 24 de junio generaron aproximadamente 1,2 millones de toneladas de escombros en las zonas más afectadas del estado La Guaira. Este análisis busca apoyar a las autoridades en la planificación de las labores de remoción de escombros y recuperación. Para las familias y comunidades afectadas, despejar los escombros es el primer paso para restablecer el acceso, reabrir servicios esenciales e iniciar el proceso de recuperación.
El análisis fue elaborado utilizando RAPIDA, la herramienta de evaluación rápida del PNUD, que combina imágenes satelitales, evaluaciones de daños en edificaciones basadas en inteligencia artificial, información sobre la ubicación y altura de los edificios, y conocimientos de ingeniería locales para estimar el volumen de escombros. Estas estimaciones están diseñadas para apoyar la planificación de las operaciones de recolección, transporte, almacenamiento temporal y disposición final de los escombros, facilitando un restablecimiento más rápido del acceso, la rehabilitación de los servicios esenciales y la transición hacia la recuperación y la reconstrucción.
Del total estimado de 1,2 millones de toneladas de escombros, aproximadamente 915.000 toneladas corresponden a edificios dañados, mientras que 332.000 toneladas provienen de artículos domésticos y pertenencias personales. Los mayores volúmenes se concentran en las zonas de Catia La Mar, Caraballeda y Urimare, lo que las identifica como áreas prioritarias para las labores de gestión de escombros.
«La recuperación temprana consiste en restaurar la dignidad humana. Cada tonelada de escombros representa vidas alteradas y comunidades que enfrentan enormes desafíos. Rehabilitar la infraestructura es esencial para mejorar las condiciones de vida, fortalecer la cohesión social y reactivar las economías locales», afirmó Luis Francisco Thais, Representante Residente del PNUD en Venezuela. «La remoción de escombros va mucho más allá de retirar los restos de las edificaciones: restablece el acceso, permite reanudar los servicios y crea las condiciones para que las personas puedan comenzar a reconstruir sus vidas. Al transformar datos satelitales en información útil para la toma de decisiones, podemos ayudar a las autoridades nacionales a priorizar los esfuerzos de recuperación y restablecer los servicios esenciales, de modo que escuelas, hospitales y comercios puedan volver a funcionar», agregó.
El PNUD trabaja junto con las autoridades nacionales y sus socios para apoyar los esfuerzos de recuperación orientados a restablecer los medios de vida, reducir riesgos y fortalecer la resiliencia. Esto incluye una gestión integral de los escombros que contempla su clasificación, reciclaje y reutilización cuando sea posible; la exploración de oportunidades de empleo temporal para las comunidades afectadas y el apoyo al desarrollo de estrategias de reconstrucción que incorporen la reducción del riesgo de desastres.
La información presentada es preliminar y se basa en las evaluaciones más recientes sobre daños en edificaciones. Las estimaciones se actualizarán a medida que se disponga de nuevas imágenes satelitales, validaciones técnicas y evaluaciones sobre el terreno.
El apoyo del PNUD se brinda a solicitud y en estrecha colaboración con las autoridades nacionales, así como en coordinación con el sistema de las Naciones Unidas en el país, contribuyendo a una recuperación inclusiva, resiliente y centrada en las personas.