Por medio de los mapas “se puede hablar de todos y de todo”: Coral Revueltas Valle
Por medio de los mapas “se puede hablar de todos y de todo”: Coral Revueltas Valle
▲ Proyecto de Coral Revueltas Valle en el que intervino un plano de la Guía Roji de 1934, donde estableció un radio de posibles desplazamientos de su abuelo, el arquitecto, pintor y vitralista Fermín Revueltas, en la Ciudad de México.Foto cortesía de la artista
Merry MacMasters
Periódico La Jornada
Miércoles 1º de julio de 2026, p. 8
La artista gráfica Coral Revueltas Valle siente especial fascinación por los planisferios. Lo explica así: “los mapas me sorprenden porque implican una forma de pensamiento y percepción de la realidad del otro; es decir, una visión a veces mágica o fantástica del espacio, de la geografía y del entorno en el que podemos reconocernos”.
Este “asombro” tiene una raíz muy personal: “el gusto aprendido de mi mamá –Perla Valle, etnohistoriadora especialista en códices de tradición náhuatl– por los documentos antiguos. Una sensibilidad que apreciaba el valor histórico, material y afectivo que resguardan los papeles del pasado”.
Revueltas Valle trabajó sus primeros mapas como estudiante de la maestría en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México, en 2004.
“Aquellos mapas eran representaciones fantásticas del valle de México realizadas a partir de relatos y narraciones. Estos documentos comparten, además de los contornos del lago, la arquitectura medieval y los nombres españolizados de cabeceras indígenas. Las intervenciones las realicé sobre el Plano de Giovanni Battista Ramusio (1550), una variante del mapa atribuido a Hernán Cortés (1524), y el Mapa del valle de México de Alonso de Santa Cruz (ca. 1555). A estas piezas les sobrepuse de manera digital diversos esquemas de desplazamiento de ejes viales, puentes, avenidas y líneas del Metro. Posteriormente, realicé la impresión de una plancha de madera sobre la impresión digital”.
En esa misma línea se encuentra la pieza 700 años (2026), incluida en la exposición individual Cartografía de la vehemencia y un soneto, exhibida actualmente en Casa Tabasco. La obra citada repite el contorno del islote de Tenochtitlan para celebrar su fundación. “Está impresa en papel amate y lleva bordadas las referencias modernas de la ciudad, como la Alameda Central, el Zócalo y la calzada de Tlalpan. Este límite geográfico me permite relacionar las dimensiones del lago en una construcción ideal y trasladarlo a nuestra actual realidad urbana, un espacio en el que, otra vez, todos pueden ubicarse”, señala la artista en entrevista.
Para la muestra de 35 obras, Revueltas Valle intervino digitalmente el primer mapa del estado de Tabasco, dibujado por Melchor de Alfaro Santa Cruz en 1579. En él existe “un reconocimiento geográfico que describe con detalle accidentes como ríos y montañas; sin embargo, el espacio es concebido como un círculo. Imagino que su relación con el entorno es completamente afectiva por medio de la experiencia geográfica, otra manera de ver y representar el lugar. Me permití intervenir la pieza digitalmente para establecer un juego de contrastes en positivo y negativo. El objetivo fue construir un mosaico con 16 impresiones de fotolitografía en lámina, logrando una pieza en la que las personas se identificaran y compartieran su propia historia”.
Otro proyecto “favorito” presente en la exhibición es una intervención de un plano de la Guía Roji de 1934: “en éste establecí un radio de los posibles desplazamientos identificados a partir de las fotografías que el arquitecto, pintor y vitralista Fermín Revueltas –su abuelo– realizó durante su vida en la Ciudad de México. El resultado fueron seis mapas emocionales de desplazamiento, impresos en cianotipia en 2020.
“Con esta misma intención”, Revueltas Valle incluyó en su exposición individual el año pasado, en Cienfuegos, “un mapa en el que se distinguen los contornos del continente y de la isla de Cuba a partir de las líneas que describen el mar. El propósito era que quienes observaran la pieza se reconocieran y se sintieran incluidos en el lenguaje plástico. Por eso me llaman los mapas: desde ellos se puede hablar de todos y de todo”.
La muestra comprende también un libro de artista acompañado por un soneto de Carlos Pellicer, que “dialoga con las posibilidades de representación en un contexto contemporáneo: ‘taller de fuego, /fábrica de volcanes, todo altura, / es hoy la gigantesca arquitectura / de lo que la furia fue y es ya sosiego’”.
Cartografía de la vehemencia y un soneto permanecerá hasta el 18 de julio en Casa Tabasco Carlos Pellicer CDMX (Berlín 33, colonia Juárez).