Inicia el arribo de tortugas golfina y negra a costas de Michoacán para el desove
Morelia, Mich. Campamentos de tortugas marinas en la zona costera de Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuyana, informaron que inició el arribo de las especies golfina y negra que a finales de temporada y tras su reproducción serán millones de ejemplares que serán devueltos al mar, informó la Comisión de Pesca del Estado (Compesca).
En el recorrido de supervisión por campamentos de protección al desove, el titular de la Compesca, Ramón Hernández Orozco, confirmó el avance en los trabajos de acondicionamiento de corrales de incubación, instalación de malla sombra y mantenimiento de las áreas de protección para la temporada 2026-2027.
Asimismo, el funcionario reconoció el valioso esfuerzo y dedicación los más de 600 voluntarios, así como de los responsables de los centros que día con día se entregan a la conservación de estas especies.
Michoacán cuenta con 25 campamentos tortugueros registrados para la protección de especies como las tortugas golfina, prieta y laúd, además de los santuarios de Colola, Maruata y Mexiquillo, donde las y los visitantes pueden apreciar este fenómeno natural bajo un esquema de conservación y respeto por la vida silvestre.
Compesca invita a la población a visitar las playas de Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana durante esta temporada vacacional, para que disfruten de sus atractivos naturales y se mantengan atentos al inicio del arribo de tortugas marinas. Asimismo, se recuerda que en Playa Azul se registran corrientes atípicas, por lo que es indispensable atender las indicaciones de los salvavidas y de las autoridades de Protección Civil para garantizar una estancia segura.
En tanto, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla señaló que más de 200 kilómetros de extensión que tiene la costa michoacana, y el gobierno avanza en brindar las condiciones para garantizar la protección de la flora y fauna que hay en la entidad. Dijo que los cientos de voluntarios de los campamentos tortugueros que participan en labores de vigilancia, protección de nidos, monitoreo, incubación controlada y liberación de crías ha permitido recuperar en números de especies, sobre todo negra y laúd que aún están en peligro de extinción.