El gorila, monólogo con 37 años en escena, arranca hoy nueva temporada
▲ La obra ha acumulado más de mil representaciones. Hoy empieza un nuevo ciclo en el teatro Wilberto Cantón.Foto cortesía de Gorila Teatro
Omar González Morales
Periódico La Jornada
Sábado 18 de julio de 2026, p. 7
El monólogo teatral El gorila es la obra de su género más longeva en la historia del país con 37 años consecutivos en escenarios, acumulando más de mil presentaciones. Esta obra arranca nueva temporada hoy en el teatro Wilberto Cantón. Al frente de ella se encuentra Humberto Dupeyrón, quien contra viento y marea ha sido el pilar fundamental de esta puesta.
En entrevista con La Jornada, el histrión habla sobre el origen de esta obra basada en un relato kafkiano, inicialmente adaptado por Alejandro Jodorowsky: “hay una evolución respecto de cuando iniciamos, pero cuando se hace una obra de teatro, se piensa sólo en el momento en el que se está interpretando, no importa que haya una evolución. Así pasó el tiempo y ahora ya tenemos 37 años en esta aventura”, comenta Dupeyrón.
Llevada a los escenarios por Narciso Busquets en 1968, la obra El gorila es una adaptación del relato Informe para una academia, de Franz Kafka, que relata la historia de un simio que aprende a hablar. Poco después logra sumarse a la sociedad humana y comienza a reflexionar sobre los pros y contras. Finalmente, se arrepiente de haberse sumado a la forma de vida humana, pues se percata del valor de la libertad que tenía en su entorno natural.
Según Dupeyrón, la primera adaptación fue llevada a escenarios tras una visita de Alejandro Jodorowsky a México durante la década de 1960, con la intención de promover los monólogos El diario de un loco y El simio.
Los papeles quedarían en las manos de Carlos Ancira y de Busquets, respectivamente, aunque debido al gran tamaño corporal de este último, se le cambió el nombre por el de El gorila.
En la década de 1980, Humberto Dupeyrón visitó a Busquets para pedirle que lo dejara ser protagonista, a lo cual se negó: “dijo que sólo él podría hacer ese papel. Años después falleció, el proyecto quedó en pausa y coincidió con que Jodorowsky volvió a México.
“Entonces le pedí que me permitiera realizar la obra y dijo que me tenía que hacer una prueba, porque: ‘no se lo podría dejar a cualquiera’. La pasé y nos dio la oportunidad de interpretarla por 20 mil dólares, que era el costo de los derechos, pero un amigo mío que nos financiaba se echó para atrás y ya no pudimos conseguir el dinero. Afortunadamente, Jodorowsky dijo que después le pagáramos. La preparación nos llevó ocho meses”, comentó.
Según el histrión, Jodorowsky lo ayudó a hacer un trazo de dirección y luego se fue de México. “Con ese trazo me dio todo lo que necesitaba. Entendí la obra perfectamente en media hora y me quedé con el libreto; ocho meses me la pasé estudiando. Tuve tres crisis nerviosas, me enfermé, tuve problemas para alquilar un espacio y cuando todo se alineó, estrenamos en el teatro Xola. La primera función duró tres horas, porque la hice de acuerdo con el texto original, pero después la modifiqué”.
Dupeyrón considera que El gorila es una obra fundamental, porque las críticas sociales que ejerce siguen tan vigentes como cuando se estrenó: “pensando en el gorila, hay que analizar que se interesa por la moralidad, pero se da cuenta de que a pesar de que los hombres saben de principios y leyes, violan esas reglas y se ríen de su moralidad. Entonces, ¿de qué sirve que sepan los hombres de leyes y de moral si lo primero que hacen es romperlas? Y eso que dicen de: ‘quiero ser libre’ es la peor tontería, porque lo primero que hacemos es meternos en jaulas de dinero, poder, vicios, alcohol y sexo, y la libertad que buscan nunca llega, porque ya nacemos libres, puros, originales, y acaban siendo copias y esclavos de la sociedad”.
Asegura que “la libertad es relativa; más bien hay que ser feliz con lo que tienes, tu trabajo, el pueblo donde vives, el río donde estás… no quieras comerte el mundo, porque no vas a ser libre nunca, esa es la historia de la obra”.
En estos 37 años de El gorila, Humberto Dupeyrón desarrolló esclerosis múltiple, que le ha provocado limitaciones de movilidad; sin embargo, afirma que no abandonará el proyecto e, incluso, reflexionó sobre las condiciones en las que lo realiza: “cuando empecé me tenía que sujetar del mobiliario. Después, usar bastón, luego andadera y ahora ando en silla de ruedas, pero no me quiebro. Me decían: ‘cuando ya no puedas caminar, Humberto, pues ya dejas la obra’. ¿Cómo lo voy a hacer mañana?, quién sabe, pero mientras la gente venga, grite y me aplauda, pues seguiré actuando. Digo que no es que no quiera dejar El gorila, sino que éste no me deja a mí”, afirma entre risas.
El gorila, interpretada por Humberto Dupeyrón, regresa hoy a los escenarios en el teatro Wilberto Cantón (José María Velasco 59, colonia San José Insurgentes, alcaldía Benito Juárez). El costo del boleto es de 400 pesos, con los descuentos de costumbre.