Consideradas las actividades más productivas del sur de Sonora ahora en crisis
Antonio Ruiz Reyna tiene 72 años de edad y 58 trabajando como pescador en el puerto de Yavaros, pero este 2026 ha vivido uno de los peores inicios, la pesca cayó hasta en un 70%, ahora solo se dedica a capturar la jaiba, porque además en otras especies la utilidad es mínima.
De 26 socios que conforman la cooperativa Reivindicación en Yavaros, a la cual pertenece, apenas cinco salen a pescar, 10 kilos por panga están capturando, cifras que los mantiene en números rojos.
«Aquí no hay nadie que diga que tiene tierras o realiza otra cosa, todos dependemos de la pesca, si no hay, pues no hay nada», pronunció.
Impacto también en la Agricultura
El negro panorama no sólo se vive en la pesca, la agricultura ha vivido uno de sus peores inicios en el Sur de Sonora; la falta de precios, los altos costos de producción y ahora las condiciones climáticas están atentando contra la producción, la falta de horas frío que amenazan con menos rendimientos en el trigo.
«Menos horas frío es pronostico de menos rendimientos, si impacta definitivamente y este año estamos por debajo del ciclo pasado», explicó Rafael Valdez Avilés, gerente de Operaciones del Distrito de Riego Río Mayo.

Factores externos
Según especialistas, el cambio climático impacta severamente las actividades primarias se han vivido procesos extremos, como sequías, inundaciones y olas de calor, reducen rendimientos y causan pérdidas .
«Hablando de unos siete u ochos atrás, la situación era distinta, nos dábamos el lujo de pedir un motor fiado y poder pagarlo, ahorita ya no da para eso», describió Ramón Valenzuela Ruelas, representante de la Cooperativa Loma Parda.
Menos participación
Este 2026, la pesca inició con un 30% menos de pescadores, la superficie agrícola apenas tienen 61 mil sembradas en el valle del mayo.
Con menos manos en el mar, menos tierras sembradas y menos producción, las comunidades del sur de Sonora enfrentan un inicio de año marcado por la fragilidad económica y ambiental, sin apoyos claros y sin estrategias de adaptación, el 2026 podría profundizar la crisis.