Lo confirma la NASA: así cambia el cerebro de los astronautas después de pasar un tiempo en el espacio
Viajar al espacio exterior no solo representa un desafío para la tecnología, sino también para la biología humana, ya que investigaciones recientes revelaron cambios significativos en la estructura y el funcionamiento del cerebro de los astronautas tras misiones extensas. La ausencia de gravedad provoca un desplazamiento de los fluidos corporales hacia la cabeza, lo que genera una presión inusual que expande los ventrículos cerebrales y altera la materia blanca.
De acuerdo con investigaciones recientes que financió la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), el cerebro de los astronautas experimenta cambios estructurales significativos debido a la falta de gravedad y a la duración de las misiones espaciales, consignó Wired.
Los cambios físicos notables en el cerebro de los astronautas se deben a la falta de gravedad (microgravedad) y a factores determinantes, como la duración de la misión y el tiempo entre vuelos, según lo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
En cuanto a la duración de la misión, la magnitud de los cambios parece depender directamente del tiempo pasado en el espacio, ya que misiones más cortas (de pocas semanas) muestran alteraciones menores.
En lo que respecta al tiempo entre misiones largas, los científicos recomiendan un intervalo de al menos tres años para permitir que el cerebro se reajuste adecuadamente, señaló NBC News.
La búsqueda por llevar a seres humanos al espacio por recreación parece ser una realidad muy cercana. Esto ha puesto especial énfasis en cómo un viaje fuera de la Tierra puede afectar a la biología humana.
En 2015, la revista de la Facultad de Medicina en México reveló un estudio que señalaba los cambios por los que pasaba el cuerpo humano en un ambiente espacial, y determinó que este impactaba de forma directa en las funciones musculares, así como en el sistema nervioso y cardiovascular.
Entre los principales cambios que lograron identificarse se encuentran:
Aunque la mayoría de estos cambios parecen ser reversibles con el tiempo, la NASA estudia las consecuencias a largo plazo para la salud mental y física de los viajeros espaciales, especialmente con la mira puesta en futuras misiones a la Luna y Marte.