Minería chilena necesitará 37.000 trabajadores para 2034: "La industria te da … – El Desconcierto
En entrevista con El Desconcierto, Mary Carmen Llano, vicepresidenta de Gestión de Personas de Codelco, y Natalia Morales, gerenta del Consejo de Competencias Mineras, abordan los desafíos del sector en capital humano y las oportunidades para mujeres y jóvenes.
Chile lidera la producción mundial de cobre y se proyecta como un actor clave en la minería del litio. Sin embargo, el sector enfrenta desafíos críticos en materia de capital humano: se necesitarán 37.000 nuevos trabajadores para 2034, mientras la fuerza laboral envejece y persisten brechas de género y formación.
En este contexto, Mary Carmen Llano, vicepresidenta de Gestión de Personas de Codelco, y Natalia Morales, gerenta del Consejo de Competencias Mineras (Alianza CCM-Eleva), conversaron con El Desconcierto sobre el futuro del trabajo en la minería, las oportunidades para jóvenes y mujeres, y los cambios que trae la tecnología a una industria estratégica para el país.
El perfil del trabajador minero del futuro
-¿Cuál es el perfil de trabajadores que está buscando hoy la industria minera?
Mary Carmen Llano: La minería ha ido evolucionando bastante, no solo desde sus procesos productivos, sino también por la incorporación de la tecnología. Hoy ya no hablamos de un cargo en particular o cómo vas a operar una maquinaria específica, sino de ciertas características que hablen de perfiles que se puedan adaptar mucho más a los desafíos que tiene un determinado negocio, a los cambios que se van generando. Pensemos que hoy en minería tenemos distintas generaciones que están conviviendo y, por sobre todo, que tengas la capacidad de incorporar herramientas que no solo vayan a que tú realices una tarea, sino cómo vas incorporando la data, información que implica más pensamiento crítico, más flexibilidad, más adaptabilidad.
Lo otro que es súper potente, al menos en Codelco, es que te da la oportunidad de mucho desarrollo. Hoy día tú a lo mejor ingresas a un determinado rol, a una determinada operación, pero eso va mutando, va cambiando y te permite ir creciendo. La minería te da oportunidades tremendas. Creo que no hay tanto conocimiento de qué se trata y tenemos ahí un desafío, que trabajamos con Natalia, de ir educando también para capturar ese talento.
Natalia Morales: Quiero poner el acento en una competencia que es la más importante en la industria minera: trabajar con seguridad. No hay nada más importante hoy que la seguridad y la salud. Cuando uno tiene experiencia en minería, eso se queda contigo para toda la vida: la evaluación de la situación, evaluar dónde están los riesgos, cuáles son las medidas de contingencia, de prevención. Eso es un cambio de mindset, no solamente una competencia, incluso podríamos decir que es un valor.
Esta minería que tenemos en Chile, de la cual todos nos tenemos que sentir orgullosos, es una minería de categoría mundial. Eso significa que los estándares de producción están asociados a cuidar el medio ambiente, a ser sostenibles, a cuidar las comunidades. Las competencias van no solo a lo técnico y tecnológico, sino más allá. Hoy hay muchos perfiles asociados a las ciencias sociales: junto con el geólogo puede estar un veterinario viendo también la flora y fauna del territorio, asistentes sociales, sociólogos. La minería va de la mano del trabajo con los territorios. En mi último trabajo en una minera, tenía compañeros periodistas, abogados. Hay que abrir las oportunidades no solamente a lo técnico.
La transformación tecnológica de la minería
-¿Cómo impactan las nuevas tecnologías en el perfil de los trabajadores?
Natalia Morales: Nuestra minería, como es de categoría mundial, ha incorporado la tecnología por medidas de seguridad, de eficiencia y de productividad. Esas tecnologías traen el desafío de desarrollar a los que están trabajando, pero también incorporar talento que las conozca. Estoy pensando en todo lo que es automatización. Hoy hay un desafío en que hemos incorporado los camiones autónomos a la industria y eso significa que no solamente el que opera el camión tiene que tener competencias técnicas distintas, sino también competencias adaptativas y conductuales distintas. Tiene que entender que está trabajando la mina cuando no está en el territorio, en la misma operación, sino que puede estar en un edificio.
Mary Carmen Llano y Natalia Morales en El Desconcierto
Tiene que tener mayor consciencia situacional, poder trabajar en equipo no necesariamente con gente que ve, sino tomar decisiones en coordinación con otros que están allá. Es un mindset de una minería más moderna. También está la electrificación: estamos pensando en una minería que se descarbonice, que deje de ocupar combustibles fósiles. Esa electrificación, de nuevo, es una transformación que trae competencias distintas. Estas son también oportunidades que promovemos para que sean también mujeres las atraídas a ellas.
El desafío de la formación y la brecha de género
-¿Cómo está abordando el sistema educacional chileno los requerimientos de la industria minera?
Mary Carmen Llano: Creo que hemos avanzado, pero todavía tenemos mucho camino por recorrer. Hoy hay un esfuerzo formativo. Las carreras, sobre todo STEM, tienen menor atención o interés de parte de las mujeres, y lo que tenemos que hacer es ampliar la torta del talento. Si hablamos de género, el mundo está igualmente distribuido entre hombres y mujeres, y hoy en la minería, a nivel de Chile, solo el 23,1% son mujeres. Hay un espacio todavía que tenemos que trabajar.
El esfuerzo tiene que ser mucho más sectorial. Cómo desde lo formativo educamos más y somos más atractivos para la nueva generación, para las mujeres; cómo desde las empresas también mostramos qué significa trabajar en minería, cómo somos más atractivos en esa línea; y cómo también desde las políticas de gobierno impulsamos esa mirada.
Natalia Morales: Quería destacar que entre 2022 y 2024 se duplicó la cantidad de mujeres que se matriculó en educación superior, en primer año, en carreras vinculadas a la minería. Esa es una súper noticia. Este año, de 6.000 estudiantes que participan de los programas Explora, 4.000 son mujeres y 2.000 son varones. Eso también es una muestra de que las políticas en materia de género en las áreas de investigación han ido generando un efecto.
-¿Cómo ha cambiado el acceso de las mujeres a la minería?
Mary Carmen Llano: Hemos evolucionado bastante, pero está muy asociado también a los procesos de la historia. La minería subterránea, hasta el año 96 por ley, tenía prohibido el ingreso de la mujer. Había mitos, que la mujer traía mala suerte. Hoy Chuquicamata Subterráneo, que representa el 11% de la producción de Codelco del año pasado, tiene 40% de mujeres, y el 67% de los cargos de jefatura lo ocupan mujeres. Hemos derribado mitos, pero todavía hay áreas que son más históricas. Si te vas a la fundición o a la refinería, claramente hay mayor proporción de hombres.
También el avance de la tecnología nos ha ayudado. Tenemos los centros integrados de operaciones, cuando tú operas maquinaria a 80 kilómetros de donde realmente se está obteniendo el mineral. Ahí hemos logrado tener más conciliación, más flexibilidad, nuevas capacidades, y incorporamos talento distinto. Pero todavía nos falta. Hay áreas que hemos avanzado con más velocidad, pero todavía nos queda un camino importante a recorrer.
Participación femenina y conciliación
-¿La minería está respondiendo suficientemente rápido al desafío de la conciliación familiar?
Natalia Morales: Desde el levantamiento que hacemos en el estudio de fuerza laboral, te puedo contar que el 100% de las empresas tienen políticas de conciliación, tienen objetivos concretos asociados a la incorporación de la mujer a la industria minera en diferentes cargos. Vemos que hay una competencia por el talento femenino y por ese propósito.
Hay una transformación cultural en la industria minera. Mary Carmen no lo dijo, pero Codelco tiene dos gerentas generales, la número uno de esas operaciones es una mujer y eso es un orgullo. Ver cómo se ha ido generando esta transformación es importante. Este 23,1% de mujeres que trabajan en la industria minera nos llena de orgullo. Somos el país número uno en porcentaje de mujeres trabajando en la industria minera.
Cuando digo que nuestra minería es de categoría mundial, lo digo con convicción y con evidencia. Uno aprende a trabajar de una forma que después te puedes llevar a la industria que sea. Hace 10 años había un 7,3% de mujeres. Somos como el Usain Bolt de la participación de mujeres. Es demasiado rápido y eso significa que somos capaces como industria de adaptarnos a los cambios.
-¿Cómo han avanzado los programas de formación en Codelco?
Mary Carmen Llano: En los últimos cinco años hemos incorporado 1.300 mujeres a Codelco. Esa incorporación, más del 70%, tiene que ver con ir a formar. Quiero destacar tres iniciativas. Una es Inspira Codelco, que tenemos hace cuatro años. Convocamos a mujeres que están en las universidades, no necesariamente en carreras vinculadas a la minería, están partiendo y postulan. Se hace un match virtual con algún profesional que trabaja en
Codelco y generan un vínculo, incluso van a terreno para que conozcan de qué se trata la minería. Muchas de ellas ingresan a nuestro programa de Graduados, donde tienes que estar en el último año de la carrera, no tienes que estar titulado necesariamente. Estás un año en programa formativo, práctico, teórico, con tutor, aprendizaje y luego vas a un rol específico.
También está el programa Aprendices, que es muy bonito porque se conecta con las comunidades. Jóvenes, hombres y mujeres, también pasan por un proceso formativo de un año y van a roles de ingreso más operativos: operadores de equipos de extracción móvil, mantenimiento, planta. Las cifras van mostrando cómo el esfuerzo de formar y de contar es importante. Hay mucho desconocimiento de qué se trata la minería, qué significa, y en eso creo que tenemos una responsabilidad sectorial.
La articulación con el sistema educativo
-¿Qué se está haciendo desde la educación escolar para fomentar el interés en la minería?
Natalia Morales: La educación parte desde la casa. Nosotros en Calama tenemos un programa que se llama Jóvenes Profesionales, donde trabajamos con estudiantes que están en los liceos y les vamos contando de esto. Vamos mostrando también esta otra mirada, que vas combinando con las familias, con las comunidades y con los cambios del mundo también.
La industria, a través del Consejo Minero, ha hecho un tremendo esfuerzo con una iniciativa que se llama Compromiso Minero. Impulsa que la comunidad, que la ciudadanía conozca de la industria minera. Hacen campañas que hablan de «soy minero, soy minero y me encanta». El año pasado fueron premiados por una iniciativa de cuentos para jardines infantiles, cuentos que hablan de la minería.
Nosotros, como Alianza CCM-Eleva, desarrollamos el año pasado un curso que se llama Activa tu Talento Minero. Es un material de muy buena calidad, con los aportes de todas las empresas mineras que son socias de la Alianza y las empresas proveedoras. Ellos pusieron los contenidos sobre qué significa trabajar en minería, la importancia de cuidar tu salud también para poder pasar los exámenes después cuando tengas que trabajar en altura. Hay detalles de cómo son los campamentos, donde hay gimnasios, casinos, variedad. Qué significa estar en terreno.
El cambio en el perfil educativo de los trabajadores
-¿Cómo ha cambiado el nivel educacional de los trabajadores mineros?
Natalia Morales: Nuestra minería cambió porque es más tecnologizada, y eso ha determinado un cambio en el perfil de los trabajadores. Hace 10 años un 25% de los trabajadores tenían educación superior, entre educación técnica profesional superior y educación superior universitaria. Hoy un 75%, sumando a los que tienen educación superior técnica y a los que tienen educación universitaria.
Este también es un mensaje súper potente para quienes están pensando en entrar a minería. Hace 10 años era posible entrar con una educación media técnico profesional, como un liceo técnico profesional con una especialidad minera. Hoy cada vez es más difícil. Hoy casi es imposible, porque necesitas tener un nivel de profundización en tus conocimientos, en el área que elijas.
En los centros integrados de operación, donde está operando la mina a distancia, el perfil es que más de un 70% tiene educación superior, y el 30% de la composición de esos equipos son mujeres. Se da todo un contexto distinto. Pero esta minería también ha cambiado porque la tecnología impacta a los que están trabajando. Entonces hay una oportunidad en el aprendizaje continuo. Los trabajadores que hoy estamos en minería estamos desafiados a estar aprendiendo todos los meses cosas nuevas y estar actualizando.

Mary Carmen Llano y Natalia Morales en El Desconcierto
El desafío que veo es cómo el mundo formativo se adapta a la velocidad y contexto de aprendizaje de la industria minera: turnos, horarios, y cómo hacemos que efectivamente exista una simbiosis, una armonía entre lo que ellos ofrecen y lo que la industria necesita. Ahí todavía no está totalmente articulado, sobre todo para la formación de los trabajadores que hoy están trabajando y que se quieren seguir manteniendo actualizados.
Reconversión laboral y adaptación
-¿Cómo se aborda la reconversión de trabajadores ante los cambios tecnológicos?
Mary Carmen Llano: Nosotros en Codelco hemos tenido varias instancias de reconversión laboral. En Salvador, que teníamos la operación de la mina subterránea, pasó a rajo. Lo mismo en Andina. O el cese de la fundición en Ventanas, que implicó que hoy la operación es una refinería como tal. Eso implica que nuestra gente tiene que adquirir nuevos conocimientos. Y más allá de adquirir desde lo técnico, lo práctico, la base para eso es tener esta capacidad y flexibilidad para el aprendizaje.
Hoy yo tengo que definir qué es lo más crítico para mí en la selección. Lo primero, por sobre todo, la seguridad. Y lo segundo es tener esa flexibilidad. Porque hoy sabemos que, dados los procesos productivos, cómo va avanzando, cómo se va moviendo la ley del material, tu gente va a tener que estar en un proceso de reconversión permanente.
La minería como industria estable
-En esta época de incertidumbre laboral, ¿se vuelve un activo la solidez de las empresas mineras?
Natalia Morales: Definitivamente encuentro que esta es una industria que ha demostrado no solamente solidez ahora, sino a través del tiempo. La industria minera enfrenta vaivenes. Hoy estamos celebrando un precio del cobre histórico. Pero ha estado en menos de tres. Esto significa que la industria sabe manejarse a largo plazo. La minería es una industria que tiene metas a largo plazo.
Hay mucho que aprender de la minería en torno a la colaboración y a las sinergias que se logran. Codelco, desde lo corporativo y desde lo estratégico, también está innovando, está buscando formas de cómo enfrentar y seguir siendo competitivos. Nuestro país se preocupa de que nuestra minería sea responsable, sostenible, de largo plazo.
Hoy los minerales que nosotros producimos se llaman minerales críticos, porque son críticos para la descarbonización del mundo. El mundo está esperando los minerales que nosotros extraemos y procesamos para ocuparlos en diferentes áreas, desde la salud hasta el mundo de la tecnología. Hay cobre hasta en los instrumentos de una orquesta. En el COVID se apreció mucho el cobre también. La multiplicidad de usos que tienen estos minerales es enorme. La conductibilidad que tiene el cobre es irreemplazable todavía.
Tenemos que mantener esta posición. Somos el productor número uno de cobre en el mundo. Y eso significa que tenemos que desarrollar tecnología, seguir generando innovación. Para quienes están mirando la industria, aquí hay un esfuerzo de largo plazo. Esta industria ha demostrado que es capaz de sortear la ola.
Diversidad e inclusión en la minería
-¿Cómo están avanzando en materia de diversidad e inclusión?
Natalia Morales: Las operaciones, nuestra minería cada vez es más profunda, está cada vez más lejos de los centros humanos, de las ciudades. Vamos a buscar donde está el mineral y eso es lejos, es profundo y requiere tecnología. El contexto en la operación siempre trae algunas dificultades para incorporar a personas en situación de discapacidad. Sin embargo, esas barreras han sido enfrentadas en los procesos donde sí hay espacio, están los centros integrados de operación que traen una oportunidad para incorporar personas que presentan alguna situación de discapacidad.
Hay un foco muy importante para ir más allá de hablar de diversidad no solamente en temas físicos o emocionales, sino también en términos de género. Hoy hay un entendimiento, hace unos días hablaba con alguien que me decía: durante la pandemia tuvimos casos de personas que salieron, estuvieron en su casa trabajando y volvieron con otra identidad. Esto hace 25 años ni siquiera puedo imaginar que esa conversación podría haberse sostenido. Hoy hay espacios seguros y eso es lo que quiero mencionar. La minería se esfuerza en tener políticas de diversidad e inclusión que terminen en espacios seguros y libres de violencia.
Esto está de la mano de la Política Nacional de Minería 2050, que es una política que fue construida en el último gobierno de Piñera y que fue sostenida por el Ministerio de Minería. Esta mirada a largo plazo y de sostener estos cambios a través del tiempo es súper importante. La próxima semana, el jueves, el ministerio va a entregar un reconocimiento a las empresas que están demostrando estas políticas de diversidad e inclusión con ejemplos, no solamente para la incorporación de mujeres sino para hablar de una diversidad en todo sentido.
Mary Carmen Llano: Para nosotros en Codelco, la diversidad es una palanca clave dentro de la estrategia de negocio. Yo me conecto con la potencialidad que tiene la minería y el rol que cumple Chile en eso. Eso implica que tenemos que hacer un esfuerzo distinto en términos de la fuerza laboral. Tenemos un desafío de cómo vamos acelerando esa mirada. Nosotros no solo vemos la diversidad desde lo que significa un rol social, ético, también tiene que ver con cómo ampliamos esta captura del talento y en eso nos hemos concentrado fuertemente en los últimos años.
Hay un foco fuerte en género, en términos de comunidades, que también te habla fuerte de la diversidad, y los temas de discapacidad quizás estamos un poquito más atrás porque esta es una industria de riesgo, es una industria que implica un contexto distinto y tenemos que ir adaptándonos desde temas súper repetidos como la infraestructura, desde lo que parece ser muy básico hasta temas más desarrollados.
Cuando hablamos de diversidad, ¿qué nos falta? Hemos avanzado en esa diversidad pero nos falta en la inclusión. Para mí la diversidad está mucho más asociada a 1.300 mujeres, estamos avanzando. Pero cómo hacemos o cómo fidelizamos a esa diversidad que hoy es parte de la minería. En eso creo que todavía tenemos un desafío cultural de liderazgo muy fuerte que nos lleve a hablar de diversidad e inclusión al mismo nivel.
La diversidad generacional
-¿Cómo conviven las diferentes generaciones en la minería?
Natalia Morales: Tenemos en la industria minera que conviven cuatro generaciones distintas, desde el baby boomer hasta la Gen Z. Ahí está otro desafío: cómo aprendes a convivir. Una organización que está envejeciendo. El promedio de edad de la industria minera es 45 años. Diferenciado hombres y mujeres es 43,1 en promedio: 45 años para los hombres y 38 para las mujeres. Las mujeres en la industria minera son mujeres más jóvenes, que tiene que ver con este fenómeno que va de la mano de la formación de mujeres que se han ido incorporando. Se incorporan mujeres que están en el proceso que está explicando Mary Carmen: desde el colegio que las va formando, que las acompaña, las inspira y después entran a la industria, entonces entran jóvenes.
Nuestra industria está en envejecimiento. Eso quiere decir que estamos incorporando jóvenes, pero todavía el porcentaje de jóvenes en la industria es bajo: menos de un 7% son menores de 30 años. Este es un dato bien relevante porque la industria está pidiendo gente con experiencia por el tema de que es una industria de riesgo. No hay tiempo ni oportunidades para aprender haciéndolo, porque hay que cuidar la vida y la salud de las personas. Se busca experiencia. Quiere decir que tenemos pocos jóvenes pero tenemos que aprender a convivir con estas cuatro generaciones y tenemos que abrir espacios todavía para que se empleen más jóvenes.
Existe un bonito desafío con las mujeres, porque dije que las mujeres son más jóvenes. Existen dos tramos en mujeres menores de 30 años que existe casi paridad. Si hiciéramos una comparación en la industria minera de hombres y mujeres menores de 30 años, la diferencia son dos puntos: 48% mujeres y 52% de hombres. Algo súper bueno porque mi esperanza está en que aprendemos a trabajar desde el primer trabajo en esa paridad, normalizando que tu equipo es mixto, que eso es lo natural.

Mary Carmen Llano y Natalia Morales en El Desconcierto
Pero la pregunta es qué pasa con las mayores. Para las mayores de 55 años, la relación es de 92% hombres y 8% mujeres. No se movió la aguja en nada, estamos pegados en las mismas cifras que hace 10 años. Aquí la invitación también está a que cuando se contraten personas, se contraten mujeres con experiencia de otras industrias. Tiene que ver con lo que hemos ido aprendiendo en términos de incorporación de mujeres: el aviso con el que se hace el llamado para postular es muy importante. Realmente necesitamos 15 años de experiencia en la industria minera o necesita cinco años de experiencia en la industria minera y 10 años de experiencia en esa área. Repensar cómo van a ser los procesos de reclutamiento y selección para invitar a que las mujeres mayores de 40 años sean participantes.
El futuro del empleo minero
-¿Cuáles son las proyecciones de empleo para la próxima década?
Natalia Morales: En 10 años más nosotros vamos a necesitar 37.000 trabajadores que se incorporen a la industria, en diferentes procesos. Aquí hay una oportunidad. Siempre hay una oportunidad para los mantenedores y mantenedoras, porque el mundo del mantenimiento y la operación es como llegamos a los minerales.
Ahora, esta necesidad es considerando las industrias proveedoras, pero no los proyectos de construcción. Solamente la cadena de valor principal. Y ojo, que la lógica de composición de la industria es que de cuatro personas que trabajan en minería, tres son proveedoras. También aquí hay un llamado para la juventud, para los talentos que hoy quisieran incorporarse a la minería, hombres y mujeres, que hay una oportunidad cierta de trabajar en la minería, pero en el mundo de los proveedores. Trabajar en minería no es solo trabajar en una mina, es trabajar también de la mano de los proveedores.
¿Por qué se va a dar esta oportunidad? Porque la gente se va a jubilar. El 80% de ese número se justifica por jubilaciones. Esto es una oportunidad cierta, porque los trabajadores se van a jubilar y va a haber un recambio natural. Hay una oportunidad concreta en la industria minera. Aquí va mi invitación a que las personas se interesen en conocer esta industria, conozcan las oportunidades, se especialicen, sigan una carrera universitaria vinculada a la industria o técnica en educación superior, porque hay oportunidades para la industria.
El ecosistema minero y el propósito de Codelco
-¿Cómo se ve el futuro desde Codelco?
Mary Carmen Llano: Me gustaría dar un concepto que es el ecosistema minero. Si uno va al corazón, nosotros en Codelco somos cerca de 16.000 personas, pero quienes hoy tenemos un corazón en todas nuestras operaciones son cerca de 80.000 personas. Eso te habla de este rol de las empresas proveedoras que es fundamental, porque todos quienes hoy están en esa operación forman parte y generan cultura.
Cuando hablo de ecosistema, tiene que ver con todas esas personas que, independiente del rol, la mirada, son quienes hacen realidad la minería. Ahí creo que tenemos un desafío de tener una mirada mucho más amplia. En ese ecosistema sumo a las instancias formativas, al gobierno, a todos los actores que están detrás. Para las empresas, en particular en Codelco, nosotros tenemos algo que yo creo que es nuestro mayor activo: tiene que ver con nuestro propósito, ser el pilar del desarrollo sostenible de Chile y el mundo. Es algo que convoca y siento que no hay empresa en el mundo que lo pueda igualar. Y lo digo orgullosa y también con la data que nos acompaña.
En todos los estudios de mercado de talento en los últimos nueve años, somos la empresa número uno en términos de lo atractivo, pero además para los jóvenes. En eso también como minería tenemos que ir construyendo un propósito colectivo que sea convocante, porque también creo que hay otras industrias que son atractivas. El impacto que esto tiene para el país, para el desarrollo de la humanidad, es tremendo.
Creo que hay un desafío ecosistema, hay un desafío, si uno hace un zoom a las empresas mineras, de cómo nos conectamos más con ese propósito y cómo vamos educando también. No solamente un tema de incertidumbre económica, de oportunidades, también un tema de sentido. Yo creo que a nosotros mismos nos motiva en la mañana cuando nos levantamos fuertemente, no es el día a día, sino finalmente ese propósito que hace que tú des más del 100%, mucho más del 100%. Y eso es lo que necesitamos de minería, ese corazón, el 300%. Hay un compromiso ahí.
Invitación final
-¿Qué invitación le harían a los jóvenes interesados en la minería?
Natalia Morales: Nosotros desde la Alianza CCM-Eleva queremos romper algunos paradigmas que existen en torno a la industria y estamos trabajando para eso. La invitación para cualquier chileno o chilena es conocer la industria, sentirse orgulloso y orgullosa de la posición que tiene nuestro país. Somos los primeros productores de cobre del mundo, campeonas del mundo en esto. Somos los terceros y yo creo que vamos a seguir creciendo en el ranking en producción de litio. Hay otros minerales que son súper relevantes para la transición energética y que están en nuestras tierras.
Hay una conciencia de que la producción de estos minerales tiene que ser en forma responsable, tiene que ser de la mano de los territorios. La minería ha avanzado mucho, no solamente en tecnología, sino también en un cambio cultural respecto a qué significa hacer una minería que le genere valor a todos los territorios, a todo nuestro país. Mi invitación es a que conozcan más, no solamente los alumnos, sino también los padres, los educadores o los cuidadores, porque son oportunidades que están ahí.
Desde la alianza le entregamos un sello que se llama Sello CCM a todos los programas formativos que implementaron estos estándares que las mismas mineras se pusieron de acuerdo. Investiguen dónde están las carreras que están siendo desplegadas de la forma y entregando los conocimientos que la industria necesita. Hay ofertas formativas asociadas a la minería en todas las regiones.
Un último llamado a las chicas, las jóvenes y no tan jóvenes, a profundizar el conocimiento de minería, a atreverse a estudiar una carrera STEM y a ver una oportunidad de trabajo futuro en esta industria. Pueden entrar a ccm-eleva.cl, ahí van a encontrar los estudios, los estándares, reportajes interesantes y conocer a todas las empresas mineras que nos acompañan. También mencioné compromisominero.cl y contutalento.cl, donde van a encontrar ofertas laborales, oportunidades de práctica, programas que hacen las industrias en los diferentes territorios.
Quería destacar que esta es una minería no solo que da oportunidades, sino que también desarrolla. Nuestra minería, a diferencia de otras industrias, tiene un rol formativo súper clave. No solamente selecciona personas, las incorpora, sino que asegura que el proceso de trabajo va acompañado de un proceso formativo constante.
Mary Carmen Llano: Lo primero, yo haría una invitación a sentirnos orgullosos de lo que somos como país, de lo que hemos construido y del impacto que tiene la minería y también orgullosos de lo que significa Codelco.
Lo segundo, haría un llamado a cuestionarnos un poco, a cuestionarnos en términos de los caminos tradicionales, tanto formativos como laborales. La forma de ampliar esta torta que hablábamos del talento requiere mucho que cada uno de nosotros también haga ese cuestionamiento. De pronto en los contextos familiares conversar y a lo mejor lo tradicional ya no es, podría explorar. La minería parece que sí, ¿cómo conozco de eso? ¿Converso con alguien que a lo mejor haya estado en minería? ¿Ingreso a las páginas web? Cómo también desde cada uno de nosotros se genera esa curiosidad.
Y lo tercero, creo que es sumamente importante que esta es una industria que otorga muchas oportunidades, requiere una entrega relevante y lo fundamental es también entender que lo primero es venir con una mentalidad, venir con un fit valórico, de que lo más importante también es cuidarse en un contexto que hoy está expuesto a riesgo. Es importante combinar el orgullo, la educación, la curiosidad y entender que acá hay que entregar mucho, pero por sobre todo hay que cuidarse.
