Revelarán las memorias inéditas de León-Portilla en su centenario natal
▲ La filóloga dijo que se prepara un homenaje en el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, “su segunda casa”. Aquí, el maestro León-Portilla en 2003.Foto archivo
Omar González Morales
Periódico La Jornada
Lunes 26 de enero de 2026, p. 2
El 22 de febrero se cumplirá un siglo del natalicio del antropólogo y lingüista Miguel León-Portilla (1926-2019), una de las figuras intelectuales más destacadas de ambas disciplinas en la historia nacional. Será celebrado con pláticas, conferencias, rediciones de sus textos y un libro nuevo titulado Soy mi memoria, editado por El Colegio Nacional, comentó en entrevista con La Jornada su viuda, Ascensión Hernández Triviño.
“Miguel era un hombre maravilloso, muy generoso, un entrañable compañero de vida. Siempre se daba tiempo para estar con nosotros. Iniciaba el día, eso sí, con dos horas de lectura. Siempre le pedían prólogos para ensayos u obras, y los hacía con mucho cariño. Siempre desayunábamos juntos, los fines de semana salíamos en familia y los domingos pasaba el tiempo con sus nietos. Procuró mucho impulsarlos en su educación”, compartió.
Ascensión Hernández aseveró que Miguel León-Portilla dejó escritas sus memorias: “me encargó que lo publicara. Las leí con mi hija y recordé tantas cosas que pasamos juntos. Hicimos una revisión de las últimas partes, porque para ese entonces él ya no podía ver y las trabajó por dictado.
“Están por publicarse el 16 de febrero, y tenemos previsto presentarlas en la sede de El Colegio Nacional, con una charla de su gran amigo Eduardo Matos Moctezuma. También haremos una conferencia en la Feria Internacional del Libro de Minería”, declaró.
“Una vida muy buena”
En Soy mi memoria, León-Portilla plasmó su infancia (que reconoció como llena de afecto y cariño por sus padres), su paso por la Compañía de Jesús, donde realizó sus primeros estudios, y, posteriormente, su ingreso a los estudios superiores y la academia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Tuvo una vida muy buena; vivió muchos momentos importantes del siglo XX, y aunque no escribió ni se involucró con cosas de política, siempre estuvo interesado en el rumbo que tomaba su tiempo”, aseguró.
“Leí la parte donde nos conocimos. Fue en un congreso en Barcelona sobre especialistas de América; él ya era muy famoso. Salimos una vez y después, por la distancia, nos comunicábamos por cartas; tardaban como unos 10 días en llegar. Nos escribimos mucho y compartíamos gustos. Fue en una Navidad cuando nos rencontramos para formalizar la relación y nos casamos un año después. Fue uno de los momentos más importantes de mi vida. Fue un matrimonio bueno y bonito”, reveló la filóloga.
“Por supuesto que uno de los capítulos está dedicado a Ángel María Garibay, su gran amigo y maestro; iba cada 15 días y tomaban té y platicaban sobre la historia de los pueblos originarios, del náhuatl; se querían mucho. Ya en los últimos años pensaba mucho en él. Charlaban de la universidad, la academia y de sus obras. También le dedicó un gran espacio al doctor Manuel Gamio; era su tío, le tenía mucho cariño y también fue su discípulo”, comentó.
También destacó cuando Miguel León-Portilla fue nombrado delegado de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, donde le fue asignada la labor de organizar y conceptualizar el quinto centenario del llamado descubrimiento de América: “Ahí se dedicó a reflexionar sobre los sucesos más trascendentales del siglo XX, y repensó el concepto de ‘encuentro entre dos mundos’”.
En dicho texto, publicado en 1992, León-Portilla cuestionó el pensamiento europeo que tildaba de ignorantes a los habitantes originarios de América, como las declaraciones de George F. Hegel e Immanuel Kant, quienes los tachaban de “poco más que salvajes”. A partir de esa reflexión, el antropólogo mexicano reflexionó sobre la forma de conmemorar el proceso de encuentro entre las culturas de Europa y América, considerando tanto la confrontación de sus pueblos como su mezcla y unión.
Jornadas conmemorativas
Para el 22 de febrero se tiene planeado un homenaje en el Palacio de Bellas Artes, que “están organizando el poeta náhuatl Natalio Hernández y Nadia López, directora de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, aunque aún no nos dan detalles”, explicó.
La filóloga dijo que también se prepara un homenaje en el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, “su segunda casa. Cuando falleció tuvimos que ir a recoger las cosas que dejó en su despacho y eran tantas que no nos dimos abasto. La directora del instituto, la doctora Elisa Speckmann Guerra, afirmó que el 25 de febrero le harán un homenajes que encabezará el rector Leonardo Lomelí, además de conferencias y pláticas; ya por la tarde presentaremos sus memorias”, aseguró.
“Siempre nos poníamos a ver la televisión en las noches, hablábamos mucho, su compañía era una zona de confort y cariño para mí.
“La UNAM era siempre uno de nuestros temas centrales, y nuestras diferencias al momento de arreglar nuestra biblioteca.
“Fue un hombre cuyo trabajo y pasión las vivió muy bien, al máximo, hasta el último momento. Miguel siempre está en mi mente, lo recuerdo muchísimo”, concluyó.