Proyecto teatral hermana a las culturas yaqui, tarahumara y sueca
▲ La puesta es una colaboración entre la arpista y escritora mexicana Mercedes Gómez Benet, autora del libreto, y Karin Rehnqvist, creadora de la música.Foto Jonas Person
Ángel Vargas
Periódico La Jornada
Sábado 14 de febrero de 2026, p. 3
Desde los paisajes del desierto de Sonora y las montañas de Chihuahua hasta los teatros de Escandinavia, Färden till Arareko (El viaje a Arareko) no es una ópera convencional: está creada especialmente para que niños y jóvenes con discapacidad vivan una experiencia sonora y sensorial.
La realización de este proyecto artístico e inclusivo no sólo hermana a las culturas yaqui, tarahumara y sueca, también refrenda la amistad de cerca de 30 años entre la arpista y escritora mexicana Mercedes Gómez Benet, autora del libreto, y Karin Rehnqvist, considerada hoy día una de las compositoras suecas más importantes y con mayor proyección internacional, creadora de la música.
Resultado de año y medio de trabajo, la obra tuvo su estreno mundial hace unos días en Suecia, donde será presentada durante 13 funciones más, cinco en salas y ocho en escuelas de diferentes regiones. Las dos próximas serán hoy en el teatro Bastionen, para concluir con un par más el 7 de marzo en Kulturkvarteret, en Kristianstad.
Esta ópera nació del interés de Karin Rehnqvist –cuya música coral infantil es ampliamente reconocida en Europa– por acercar la experiencia musical a un sector de la población que regularmente no tiene fácil acceso al hecho escénico en vivo.
“Es una obra concebida para niños y jóvenes con discapacidades, con estrategias específicamente pensadas para ellos”, indica en entrevista telefónica desde Suecia la compositora, quien refiere que, para hacerla aún más accesible, la propuesta está centrada más en la parte musical que en el texto.
“El objetivo es que el público reciba una visión artística fantástica, con imaginación, muchos colores y buena música, que llame mucho su atención. Son niños muy sensibles, capaces de escuchar con concentración profunda. Por eso no puede haber demasiado texto”, explica.
La directora Lisbeth Haggerman, especialista en presentaciones para público con discapacidad, adaptó el libreto al sueco con frases muy cortas y repetitivas, lo que supuso repetir palabras, más de lo que la compositora acostumbra en sus obras.
Como un cuento de hadas
Basada en un relato de Mercedes Gómez, quien además participa en el montaje como una de las integrantes del ensamble musical, Färden till Arareko es “una especie de cuento de hadas” con varias capas de lectura, así como muchos niveles y contrastes entre las distintas situaciones emocionales, describe Rehnqvist.
“Contiene un mensaje de comunidad, solidaridad y ayuda mutua. También un mensaje ecológico en torno al agua y el cuidado del medio ambiente. A ello se suma el respeto a las comunidades originarias.”
Integrada por un acto con seis escenas, y una duración de alrededor de 35 minutos, la ópera cuenta una historia ambientada en el desierto de Sonora, protagonizada por una lagartija a la que le encomiendan buscar agua para la aldea donde vive. En su periplo, solicitará la ayuda de un veloz reptil, se encontrará con un lagarto hechicero y recibirá la ayuda de un ser inesperado: un elefante nacido de una piedra en la montaña, en una suerte de magia.
La obra está diseñada para tenor, soprano y mezzosoprano, así como un ensamble de arpa, flauta, clarinete y viola. Karin Rehnqvist tomó como fuente de inspiración piezas tradicionales de las culturas tarahumara y yaqui, así como algunas improvisaciones propuestas por la arpista mexicana.
Según la autora, es una partitura “melódica, accesible y fácil de seguir”. Aunque en ciertos pasajes combina técnicas extendidas –métodos no convencionales para tocar los instrumentos o utilizar la voz–, “es una música muy amable”, sostiene.
Un peculiar recurso sonoro y visual es el empleo de tenábaris, pequeños cascabeles elaborados con capullos secos de mariposa que se atan en la parte inferior de las piernas y que son utilizados como instrumento de percusión, parte del atuendo en las danzas del Venado y Pascola de los pueblos yaqui y mayo.
“Ha sido un hermoso regalo”, afirma Mercedes Gómez acerca de su participación en esta ópera, cuyo libreto dedica a Javier Campos SJ, quien trabajó toda su vida para los raramuris y fue asesinado en junio de 2022 en Cerocahui, Chihuahua.
La artista mexicana refiere que esta historia nació hace muchos años tras un viaje con sus hijas a la Sierra Tarahumara. Resalta que el texto contiene muchos elementos rítmicos y palabras inventadas que “suenan entre jazz y tarahumara”, sin ser citas de lenguas originarias. “Eso facilitó poner música”, asegura.
El elenco de esta producción está integrado por la soprano Kristine Nowlain, la mezzosoprano Emma Sventelius y el tenor Joseph Mossop. En tanto el ensamble, por la flautista Michaela Hansen, el clarinetista Robert Ek, el violista Sebastian Flögel y la arpista Mercedes Gómez.
Con esta obra, ambientada en el desierto y la sierra mexicanos, valores como la empatía, la solidaridad y la generosidad llenan ahora de calidez los invernales escenarios de Suecia.