Sequía extrema se agrava en el sur de Florida y la Costa del Tesoro
CONDADO PALM BEACH, FLORIDA — Amplias zonas del sur de Florida y la Costa del Tesoro atraviesan actualmente condiciones de sequía extrema, una situación que continúa empeorando tras meses de lluvias muy por debajo del promedio histórico y que ya comienza a impactar los niveles de agua, el medio ambiente y la seguridad pública.
De acuerdo con la actualización más reciente del U.S. Drought Monitor, la sequía extrema, clasificada como la segunda más grave dentro del sistema de monitoreo, se ha expandido significativamente en los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, extendiéndose ahora hacia el norte a través de Martin, St. Lucie e Indian River.
Las regiones aledañas permanecen bajo condiciones de sequía severa, lo que evidencia un patrón regional persistente.
Datos climáticos del sitio de medición de West Palm Beach revelan un déficit de 4.58 pulgadas de lluvia desde el 1 de enero hasta la fecha, una cifra considerable para un período que tradicionalmente marca la temporada seca del sur de Florida. Expertos señalan que esta falta prolongada de precipitaciones ha comenzado a reducir los niveles de agua subterránea y a tensionar los sistemas de abastecimiento.
Más allá de las preocupaciones por el suministro de agua, las autoridades advierten que la sequía está incrementando de forma significativa el riesgo de incendios forestales. La combinación de vegetación extremadamente seca, baja humedad y vientos estacionales crea condiciones propicias para la propagación rápida de incendios, especialmente en zonas del interior y áreas cercanas a los Everglades.
Ante este panorama, las prohibiciones de quema continúan vigentes en gran parte del sur y centro de Florida. En el condado de Okeechobee, funcionarios locales han implementado restricciones voluntarias en el uso del agua, como medida preventiva frente a los bajos niveles registrados en los cuerpos de agua de la zona.
La temporada seca del sur de Florida suele extenderse hasta finales de mayo. Sin embargo, meteorólogos advierten que, si no se registran lluvias significativas en las próximas semanas, las condiciones de sequía podrían intensificarse aún más antes de la llegada de la temporada de lluvias de verano, lo que aumentaría los riesgos tanto ambientales como para las comunidades locales.