Celebrar a Sergio Galindo es, ante todo, presentarlo a los jóvenes: investigador
Celebrar a Sergio Galindo es, ante todo, presentarlo a los jóvenes: investigador
▲ En septiembre se cumplen 100 años del natalicio del autor, aquí, con su perro, Rex. Foto cortesía de la familia del escritor
Eirinet Gómez
Periódico La Jornada
Domingo 22 de febrero de 2026, p. 3
“Celebrar a Sergio Galindo es, ante todo, presentarlo a los jóvenes”, afirma José Luis Martínez Morales, quien en el contexto del centenario del natalicio del escritor (2 de septiembre 1926) presentó ayer La huella de su voz: Encuentros con Sergio Galindo, en la Feria Internacional del Libro (FIL) del Palacio de Minería.
“Estoy convencido de que vale la pena que los jóvenes conozcan la obra de Galindo, pero hay que acercarlos con textos que dialoguen con su experiencia. ¿Por qué chicos de preparatoria se identifican con Camerina Rabasa, protagonista de Polvos de arroz? Por ese amor imaginario, fuera de la realidad, que ella siente”, explica el investigador.
El volumen reúne entrevistas concedidas a periódicos por uno de los narradores fundamentales de la literatura mexicana del siglo XX, así como una conferencia realizada en Bellas Artes, cartas personales dirigidas a sus familiares e intercambios epistolares con escritores de su tiempo.
“No es un simple conjunto de entrevistas, sino un texto armado, cosido a partir de esas conversaciones”, explica. “Entre texto y texto incorporo comentarios propios que funcionan como costuras; voy hilvanando los materiales para que se forme una idea de la voz de Sergio Galindo”.
A lo largo de sus capítulos, Martínez Morales aborda distintas facetas de Galindo: como hijo, esposo y padre, así como escritor y figura clave en los cargos culturales que desempeñó. Además, incluye las reflexiones que hizo sobre su obra.
En el primer apartado, Sergio Galindo Márquez: Ensayando un (auto) retrato, se ofrece una especie de crónica de la vida del escritor de origen xalapeño, desde sus años de formación y sus primeros trabajos, hasta su matrimonio y vida familiar. Destacan las tensiones que tuvo con su padre, a quien le costó aceptar que se dedicara a la literatura.
El segundo capítulo, Por sus cartas lo conoceréis, presenta el contenido de las cartas que enviaba a su padre durante un viaje a París que hizo entre 1951 y 1952. “Como muchos autores y artistas del siglo XIX tenía esa idea romántica de París como la Ciudad Luz. Hizo el viaje en barco –y también en tren– prácticamente con muy pocos recursos y con apoyo de su familia”, cuenta Martínez Morales.
En Diario de navegación editorial: Fragmentos se incluye la correspondencia que Galindo dirigía a los escritores que publicaba, especialmente a aquellos editados por la Universidad Veracruzana. En este apartado se asoman episodios que revelan la dimensión humana de los narradores de la época, como el divorcio entre Octavio Paz y Elena Garro, o la ocasión en que Vicente Leñero acudió a su casa y, por cortesía, aseguró que unos chiles rellenos muy picantes estaban deliciosos, lo que derivó en que le sirvieran más.
“Esos datos que podrían parecer intrascendentes, en el mundo literario también se convierten en literatura. Publicar el corpus completo de cartas, tal cual, me parecería anodino, sin mucho sentido; en cambio, seleccionar y entresacar ciertos detalles me resulta más significativo. Me divertí haciéndolo y espero que los lectores también disfruten esos hallazgos”, subraya.
En Ciudad de México 1984-1985 el contenido proviene de misivas que Ángela, esposa de Galindo, entregó a Martínez Morales y que eran parte del intercambio que mantenía con sus amigos e hijos. A través de estos documentos, el investigador conoció aspectos más humanos del autor: su relación con sus hijos y amigos, así como el entusiasmo que le dio mandar a concursar su novela Otilia Rauda.
La huella de su voz: Encuentros con Sergio Galindo, con prólogo de Luis Arturo Ramos y epílogo de Agustín del Moral, es considerada por su autor un homenaje a al autor xalapeño.
“Puede leerse como autobiografía, entre comillas, porque está construida con textos que rescatan su voz a través de entrevistas y cartas. Lo único que hice fue ir cosiendo todo ese material”, concluye.