La vibrante diversidad lingüística de México envolvió la explanada del MNA
Fabiola Palapa Quijas
Periódico La Jornada
Domingo 22 de febrero de 2026, p. 2
La musicalidad y la riqueza fonética y tonal de los idiomas originarios de México resonaron en el Día Internacional de la Lengua Materna que se celebró ayer en la explanada del Museo Nacional de Antropología (MNA), con la pieza auditiva cuadrafónica Voces de la tierra y la intervención poética performática a cargo de estudiantes de las escuelas nacionales de danza Folklórica, y Nellie y Gloria Campobello.
La conmemoración Ni Xochitl, Ni Yolotl: Esta flor, este corazón, contó con la participación de la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, quien destacó que “las lenguas son patrimonio vivo y parte de nuestra historia”, y que las mujeres han transmitido de generación en generación los saberes tradicionales de la lengua.
Agregó que “el Día Internacional de la Lengua Materna es una gran oportunidad para que los mexicanos reconozcan la diversidad lingüística, no sólo como dato estadístico –porque nos encanta decir que son 68 lenguas y más de 300 variantes–, sino a través de la escucha, de la diversidad, de la maravilla y la belleza de cada lengua y su sonoridad.
“Esto es patrimonio vivo y parte esencial de la identidad de nuestros pueblos y de nosotros como mexicanos. Sabemos que una lengua no sólo es un sistema de palabras, sino toda una cosmogonía que va articulada al patrimonio material e inmaterial, y es una manera de relacionarnos con la naturaleza, de comprender el tiempo, de organizar a la comunidad y transmitir valores, pero cuando una lengua desaparece, no sólo perdemos una forma de comunicación, sino que se pierde lo más significativo, que es una manera de ver el mundo.”
Voces originarias y danzas
Al finalizar el acto protocolario y bajo el ardiente sol del mediodía, comenzó la instalación sonora Voces de la tierra, creada por el compositor Antonio Fernández Ros, a partir de grabaciones del acervo de la Fonoteca Nacional.
De varias bocinas se empezaron a escuchar audios en chichimeco, chinanteco, mayo, totonaco, jakalteco, mazateco, purépecha, huasteco, wixárika, yaqui, tsotsil, ikoot, mixe, mixteco, náhuatl, popoluca, seri, tepehua, zoque, tlapaneco, maya, otomí, paipai y zapoteco, con música de fondo.
De manera paralela, los bailarines, que vestían atuendos negros y máscaras de colibrí, comenzaron a desplazarse por el lugar. Con movimientos suaves se acercaron a las personas para obsequiarles tarjetas con poemas, entre ellos “Kuusi ino”, de Celerina Sánchez, y “Corazón”, de Juana Karen Peñate Montejo.
▲ El encuentro Ni Xochitl, Ni Yolotl: Esta flor, este corazón constó de una intervención poética performática a cargo de estudiantes de las escuelas nacionales de danza Folklórica, y Nellie y Gloria Campobello, en la que, vestidos de colibríes, repartieron versos en lenguas indígenas. Aquí, mujeres residentes de los barrios originarios del sur de la capital mexicana.Foto Yazmín Ortega
La poesía fue un susurro para el alma, pues hacía referencia a las pequeñas alegrías de la vida, a las flores, al sonido y al silencio. Cada palabra se esparcía con el viento entre el público, llevando la esencia de la tierra y la memoria de los pueblos originarios.
Además de los textos poéticos, los bailarines entregaron flores de totomoxtle realizadas para la celebración por la artesana nahua Ángela Marcos, de Guerrero.
Como parte de la conmemoración, la poeta Mikeas Sánchez, de origen zoque, dio lectura a uno de sus textos que se incluye en el poemario Ä’kyajupä’ tza’ram / Lutitas durmientes. “Me da alegría que los pueblos indígenas ya no seamos sólo adorno en el día de nuestras lenguas maternas”, comentó la escritora antes de leer su poema.
La intervención sonora y el performance con poemas de regalo fueron un recordatorio de la importancia de preservar las lenguas maternas y el pluralismo cultural.
Relación sensorial
El director de la Fonoteca Nacional de México, Francisco Rivas, llamó a escuchar y a vivir las lenguas originarias, porque “cada una es un gran archivo del patrimonio cultural, y es lo que celebramos hoy. Con esta instalación sonora invitamos a relacionarnos sensorialmente con las lenguas.”
En su intervención, Gustavo Torres Cisneros, coordinador general de Patrimonio Cultural, del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), indicó que tanto el performance como la instalación sonora “tienen que ver no sólo con la revitalización de las lenguas indígenas, sino con el reconocimiento y orgullo, porque sabemos que la pérdida de éstas se ha dado a través de los procesos de colonización y discriminación; entonces, tenemos que combatir esos problemas”.
Mencionó que el INPI recientemente anunció la creación de 400 Casas Comunitarias de Lenguas Indígenas que fortalecerán los procesos de transmisión de saberes tradicionales, además de los idiomas originarios.
La instalación sonora y la acción performática, llenas de simbolismo, se presentan también hoy de 10 a 18 horas en el Museo Nacional de Antropología (avenida Paseo de la Reforma, Bosque de Chapultepec), con la participación de los bailarines Karen Chávez, Maurilio Fernández, Brenda Hernández, Guadalupe Martínez y Viridiana Rangel, Alexis Cruz, Emiliano Estudillo, Elí Huitzizilli Flores, Carmen Herrera y Zaret Marínez.