Un nuevo fallo atrasó el viaje de Artemis II a la Luna y la NASA tomó una decisión determinante – La Nación
Luego de que el 20 de febrero se bombearan más de 2,6 millones de litros de combustible ultrafrío al cohete lunar, la NASA detectó durante el fin de semana nuevas fallas en el sistema que obligaron al equipo técnico a retrasar las esperanzas de un próximo despegue e inicio de la misión Artemis II. Según informaron, volvería al Edificio de Ensamblaje de Vehículos en el Centro Espacial Kennedy en Florida para una revisión y reparación segura.
El desperfecto se vinculó a un problema en el flujo de helio que percibieron los tripulantes de la nave Orión durante la etapa de propulsión criogénica provisional del cohete. Desde la agencia espacial estadounidense aseguraron que este elemento químico sirve para “mantener las condiciones ambientales adecuadas para el motor de la etapa y para presurizar los tanques de propulsión de hidrógeno líquido y oxígeno líquido”.
De acuerdo a lo que indicó Fox News, después de los ensayos generales húmedos, los equipos no lograron hacer fluir el helio de manera adecuada. “Los operadores están utilizando un método de respaldo para mantener las condiciones ambientales de los motores de la etapa superior y del cohete, que permanece en una configuración segura”, señalaron desde la NASA.
El lanzamiento del cohete estaba previsto para el próximo 6 de marzo, pero debido a estos inconvenientes se informó que podría retrasarse el despegue hasta abril. “Sin embargo, los rápidos preparativos permiten a la NASA preservar potencialmente la ventana de lanzamiento de abril si se requiere una reversión, a la espera de los resultados de los hallazgos de datos, las tareas de reparación y cómo se concreta el cronograma en los próximos días y semanas”, explicitaron al respecto.
Esta misión de la NASA, que pretende llevar a la órbita lunar a tres astronautas estadounidenses y a uno canadiense, se volvió la piedra angular de la agencia norteamericana para devolver al ser humano al satélite natural de la Tierra. El proyecto es un vuelo de ida y vuelta sin descender, lo que significaría el viaje más extenso que una persona haya hecho jamás.
Este es un objetivo de varios años que emprendió la NASA con el sueño de devolver el mismo sentimiento que se experimentó cuando el 20 de julio de 1969 Neil Armstrong pisó la Luna. Sin embargo, desde que se propuso volver a la órbita lunar con la misión Artemis, aparecieron diversos desperfectos en las estructuras de los cohetes e incluso en las cápsulas que transportarían a los astronautas. Así lo mencionó la organización de noticias estadounidense NPR, cuando en 2022 Artemis I sirvió de ejemplo para los ingenieros sobre lo que no debía ocurrir con su sucesor.
Cabe recordar que el 2 de febrero, durante la presurización del tanque de combustible, notaron que apareció otra pérdida, como sucedió a mediados de enero. Además, la cápsula que llevará a la tripulación a la Luna presentó contratiempos mientras prepararon la nave para sus pasajeros. La válvula que presuriza el espacio dentro tuvo que ser refaccionada y la escotilla de cierre tardó más segundos de lo previsto en cumplir con su función.
“Como siempre, la seguridad sigue siendo nuestra máxima prioridad, para nuestros astronautas, nuestro personal, nuestros sistemas y el público”, escribió ese mismo día por la plataforma X, Jared Isaacman, administrador de la NASA.