Presentan antología sobre el colonialismo interno
▲ El sociólogo Raúl Romero, uno de los compiladores de la obra, refirió la preocupación de González Casanova en cuanto a los países de América Latina que lograron su independencia, “pero que tienen formas de dominación interna sobre pueblos originarios y desposeídos”.Foto Yazmín Ortega Cortés
Reyes Martínez Torrijos
Periódico La Jornada
Jueves 26 de febrero de 2026, p. 3
El pensador Pablo González Casanova profesó que “los conceptos y la teoría tienen que estar abiertos a la realidad y nutrirse de ella” y no quedarse “acartonados o explicando momentos del pasado”, destacó el sociólogo Raúl Romero Gallardo, uno de los compiladores de la antología El colonialismo interno.
El libro, subtitulado Origen, desarrollo y vigencia de un concepto, bajo el sello de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue presentado el martes en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. Reúne ocho textos escritos por el prominente intelectual que publicó durante 41 años sobre esta tesis fundamental.
En esta primera entrega de varios textos temáticos previstos sobre el sociólogo fallecido en 2023 se explora la categoría “colonialismo interno”, que describe “una forma concreta de las relaciones de explotación en América Latina”, dijo en entrevista Romero, colaborador de La Jornada.
Raúl Romero, quien trabajó durante 18 años con González Casanova, recordó que el pensador “de 1962 a 2003 va abandonando ideas, incorporando descubrimientos y va dialogando con la realidad. Era un hombre que no se enamoraba de sus ideas, sino que estaba abierto a escuchar, a dialogar con la realidad y a plantear que ni la teoría ni los conceptos son fijos”.
En la investigación de la obra y archivo del autor de La democracia en México, el compilador identificó evoluciones que van de “la historia de las ideas a la sociología del conocimiento; de la sociología de la explotación a la sociología de la liberación; del conocimiento perseguido, que son sus primeras obras en la maestría, al conocimiento para la emancipación y de cómo Europa conoce a América a cómo América se conoce a sí misma, desde una perspectiva anticolonial”.
Una de las líneas halladas, refirió Romero, es el de la preocupación de González Casanova sobre qué ocurría con los países que lograron su independencia, “pero que tienen formas de dominación interna sobre pueblos originarios y desposeídos”.
A partir de eso, el ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 1984 desarrolló su tesis en diálogo con su amigo Rodolfo Stavenhagen y con Charles Wright Mills. “Uno puede ver, por ejemplo, en una definición hacia 1988-1992 sobre colonialismo interno, en vistas a Nicaragua y Guatemala. En su última redefinición, de 2003, es el zapatismo el que lo marca fundamentalmente”.
Encuentro con el EZLN
Romero Gallardo comentó que la “preocupación que encuentra González Casanova en 1962 va a encontrar una solución en 1994, con la aparición del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), pero particularmente en 2001 con la propuesta de la autonomía, es decir, cómo los estados nacionales que ya han alcanzado una soberanía están obligados a reconocer la autonomía de los pueblos con cultura y clases sociales distintas para no someterlos en condición de colonia”.
Relató que ahí fue cuando “don Pablo se comprometerá con el zapatismo: le está ofreciendo una salida práctica a un problema teórico que él viene observando desde 1960”.
El sociólogo contó que González Casanova estableció un diálogo con Aimé Césaire y Frantz Fanon. “Está en Francia en los años 50, siendo contemporáneo e interlocutor de esas escuelas anticoloniales. En La democracia en México escribe: ‘Necesitamos pensar categorías propias que nos ayuden a descolonizar nuestra propia teoría’”.
Así, desde sus textos de los años 60 “está dialogando con las escuelas desarrollistas, debatiendo con el indigenismo, la tradición que en América Latina, y México en particular, explica los pueblos originarios, y la teoría de la dependencia. Saliéndose de los moldes va encontrando algunos conceptos que le ayudan a explicar, pero que también son debatibles, por ejemplo, el de sociedad dual, muy cuestionado por Víctor Flores Olea o André Gunder Frank.
González Casanova “abandona conceptos e incorpora otros nuevos. Por ejemplo, los últimos tres textos que escogimos para esta antología son ‘Colonialismo interno (una definición), ‘Colonialismo global y la democracia’ y ‘Colonialismo interno (una redefinición)’”.
El neoliberalismo fue un nuevo fenómeno, expuso Romero Gallardo, que marcó el pensamiento de González Casanova, quien asumió que “no sólo existe un colonialismo interno y uno entre naciones, sino también el de las corporaciones sobre las naciones. Él lanza la idea de colonialismo global dialogando con Samir Amin, Immanuel Wallerstein, François Houtart y otros de sus contemporáneos con quienes piensan en el Foro Social Mundial o el tercer mundo”.
El antologador reseñó que González Casanova y la escuela mencionada “piensan el neoliberalismo como un sistema de reorganización de la guerra y de la violencia” y así, en el texto “Colonialismo global…”, ya está “pensando en el complejo militar-industrial, es decir, el complejo de guerra de Estados Unidos como una forma de las corporaciones, no sólo en el imperialismo tradicional”.
Romero Gallardo concluyó que “el eje de la violencia es fundamental para estudiar el continente americano para intentar comprender cómo se ha impuesto el capital y sus gobiernos y ayuda mucho también a entender nuestra época”.