La NASA reestructura el programa Artemis con una nueva misión de prueba antes de volver a pisar la Luna – RTVE.es
La NASA ha modificado de forma significativa su programa lunar Artemis, incorporando una nueva misión de prueba en 2027 y posponiendo el regreso de astronautas a la superficie lunar al menos hasta 2028, año en el que podría haber hasta dos misiones para pisar el satélite (Artemis IV, a primeros de 2028, y Artemis V, a finales). El objetivo es reforzar la seguridad y acumular más experiencia antes de intentar el primer alunizaje tripulado estadounidense en más de medio siglo.
La misión recién añadida toma el nombre de la que sustituye y se llamará Artemis III. Servirá para que la nave Orion demuestre, con astronautas a bordo, su capacidad de acoplarse en órbita baja terrestre con uno o dos módulos lunares. Esta maniobra es un paso técnico clave antes de descender a la Luna.
Dentro de la reorganización, la agencia también ha cancelado la actualización prevista para el cohete Space Launch System (SLS) y centrará sus esfuerzos en aumentar su ritmo de producción y lanzamiento, más lento que el de otros cohetes más recientes. La decisión afecta al contrato de unos 2.000 millones de dólares adjudicado a Boeing para desarrollar una etapa superior más potente, cuyos planes han quedado anulados.
El SLS es, junto con la nave Orion, el elemento central del programa Artemis. Se trata de un cohete pesado —el más poderoso construido nunca— cuyo desarrollo está a cargo principalmente de las compañías Boeing y Northrop, y que ha sido concebido para permitir el lanzamiento de tripulación y grandes cargas en misiones de exploración más allá de la órbita baja terrestre —en este caso, la nave Orion—. Sin embargo, el principal problema que arrastra es su elevadísimo coste operativo, estimado en más de 4.000 millones de dólares por lanzamiento, unido a su falta de reutilización, ya que cada cohete es de un solo uso.
Debido a estos factores, existe una probabilidad muy alta de que el SLS sea retirado o cancelado tras la culminación del programa Artemis. La NASA estudia sustituirlo por alternativas comerciales más modernas y rentables, como la Starship de SpaceX, cuyos sistemas reutilizables permiten reducir significativamente los costes y podrían desempeñar un papel clave en futuras misiones lunares y marcianas.
Un lanzamiento cada diez meses
El administrador de la agencia espacial estadounidense, Jared Isaacman, ha explicado que con los cambios del programa Artemis buscan «incrementar el ritmo de lanzamientos» para «reducir la complejidad» de las misiones en «la mayor medida posible». Igualmente, ha precisado que el organismo «necesita reconstruir y fortalecer la fuerza de trabajo en la NASA» para lograr las nuevas metas, que implican que los lanzamientos ocurran cada diez meses en vez de cada año.
«La NASA debe aumentar la velocidad de vuelo de forma segura y ejecutar la política espacial nacional del presidente —Donald Trump—. Con la competencia de nuestro mayor adversario geopolítico —en referencia a China—, que aumenta cada día, necesitamos avanzar con mayor rapidez, eliminar retrasos y alcanzar nuestros objetivos», ha declarado Isaacman.
En este sentido, Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, ha dicho que los cambios permitirán a la NASA mantener su calendario de misiones y crear condiciones para mayor seguridad y menores costos. «Es desafiante, es ambicioso, pero con esta corrección de ruta, estamos en una base más estable, en un camino más realista a los hitos que tenemos hacia adelante», ha mantenido.
Artemis II mantiene sus planes
Lo que no cambia es Artemis II, que será el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de cinco décadas. La misión, prevista ahora para abril tras varios aplazamientos por un problema en el flujo de helio hacia la etapa superior del SLS, llevará a cuatro astronautas a orbitar nuestro satélite, para después regresar a la Tierra.
La NASA aún está trabajando para «tener la mejor probabilidad posible» de lanzarla a principios de abril, ha señalado Lori Glaze, viceadministradora asociada de la agencia.
Después de detectar la anomalía, los ingenieros trasladaron de vuelta al cohete desde la plataforma de lanzamiento hasta el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) del Centro Espacial Kennedy, con el objetivo de analizar y resolver la incidencia. La agencia espacial estadounidense identificó inicialmente tres posibles intervalos de lanzamiento: del 6 al 11 de febrero, del 6 al 11 de marzo y del 1 al 6 de abril. Por lo tanto, la única ventana que quedaría abierta a corto plazo sería la del 1 al 6 de abril.
La tripulación de Artemis II está formada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes permanecen en Houston tras la cancelación del lanzamiento en febrero y marzo.
Presencia permanente en la Luna
Artemis II es la segunda misión del Programa Artemis tras el vuelo no tripulado que se realizó en 2022, bautizado como Artemis I, y precede a las siguientes misiones, en las que está previsto que los astronautas vuelvan a pisar suelo lunar y comience así el establecimiento de la presencia permanente en el satélite natural de la Tierra y la construcción de la estación orbital Gateway.
La estación Gateway, además de ‘conectar’ y coordinar las misiones entre la Tierra y la Luna, servirá para realizar numerosos experimentos científicos fuera de la magnetosfera terrestre y para probar tecnologías que pueden ser clave para viajes más largos y servir de paso intermedio para futuras misiones tripuladas -entre ellas a Marte-, dentro de un proyecto internacional que lidera la NASA e involucra a numerosas agencias espaciales.