Winkelmann (Lamborghini) «Nosotros estamos preparados para hacer eléctricos, pero el mercado no» | Motor
Stephan Winkelmann (Berlín, 1964) nació en Alemania, pero pasó su infancia en Italia lo que dejó en el una profunda huella en su acento y estilo italiano. De hecho, empezó sus estudios de Ciencias Políticas en Roma, pero se graduó en Múnich y sus primeros pasos en la industria de la automoción fueron en Mercedes-Benz. Luego, en 1994 entra en Fiat Auto donde trabajó una década y llegó a ser el responsable de la marca en Suiza y Alemania.
Su llegada a la presidencia ejecutiva de Lamborghini se produce en 2005. Desde esa posición renueva a fondo la compañía hasta que en 2016 es designado CEO de Audi Sport y en 2018, presidente de Bugatti. En 2020, sin dejar este último cargo (que abandonaría en 2021) retorna a la firma de Sant’Agata como presidente y CEO.
Ahora, afronta una nueva revolución y cuenta a EL MUNDO el cambio radical en su estrategia de producto para los próximos años: Lamborghini no hará, por el momento, modelos 100% eléctricos, sólo híbridos enchufables (PHEV).
cambio de estrategia
«Al principio de la década presentamos la estrategia ‘Direzione Cor Tauri`, nuestro camino hacia la electrificación. Primero con el Revuelto, luego el todocamino Urus SE y a finales del próximo año con el Temerario, con lo que seremos el primer fabricante de superdeportivos en tener toda la gama híbrida. La segunda fase era lanzar a finales de la década el Urus y un cuarto modelo completamente eléctricos», explica Winklemann.
Pero el contexto global, el comportamiento del mercado y los comentarios de los clientes han llevado a Lamborghini a cambiar totalmente su estrategia. «El año pasado decidimos que no es el momento de la electrificación total. El nuevo Urus que llegará en 2029 será un Plug-in Hybrid (híbrido enchufable) y el cuarto modelo, un GT 2+2 que se presentará en 2030 con el nombre de Lanzador, tendrá también esta misma tecnología», anunció el presidente de la marca de superdeportivos que creó Ferruccio Lamborghini en 1963 y forma parte del grupo Volkswagen desde 1998. Lanzador era el nombre que se había escogido precisamente para el primer modelo eléctrico puro en la casa.
«Nosotros estamos preparados para lanzar un modelo puro de baterías, pero el mercado no», explica. «En nuestra opinión, no hay demanda para los vehículos deportivos, de lujo y 100% eléctricos y tampoco la habrá en un futuro próximo» añade, aunque su archirrival, la también italiana Ferrari, sigue dando pasos hacia el Luce.
Al final de esta década, Lamborghini tendrá cuatro PHEV y los nuevos Urus y Lanzador se fabricarán en Sant’Agata Bolognese. Haberse implicado ya en los eléctricos puros sería «un pasatiempo costoso, y en el plano financiero, una irresponsabilidad con los accionistas, los compradores y los trabajadores y sus familias».
No por necesidad
El fabricante cerró 2025 con un nuevo récord de matriculaciones en todo el mundo, 10.747 unidades, lo que supone un ligero crecimiento del 0,5% sobre 2024. En cuanto a los resultados financieros, que se conocerán a mediados de marzo, «serán buenos», avanzó su presidente. Pero sobre la evolución para este año, Winkelmann aseguró que «es un poco pronto. Esperemos al menos al segundo semestre para entender como nos moveremos. Cada año no solo hay que hacer una buena planificación, sino también parar los golpes que llegan».
El presidente de Lamborghini destaca las particularidades que hacen a su compañía diferente en el mercado. «Vendemos sueños, no movilidad. El cliente no necesita nuestros coches, quiere tener algo que es emocionante. Lo importante es el diseño, las prestaciones y el sonido del motor, algo que nos piden todos, por eso mantenemos los de combustión interna. Con los híbridos tenemos lo mejor de los dos mundos, lo que permite más potencia, una conducción superior y menos emisiones de CO2».
La competencia china
Sobre la situación actual en la industria, cree que el gran reto para los constructores occidentales es hacer frente a la competencia que llega de China. «Hay una sobreproducción muy importante y es un mercado saturado, por lo que necesitan colocar producción fuera de su mercado y lo están haciendo especialmente en Europa y en Sudamérica, porque EEUU está cerrado». Por eso, añade que «para los fabricantes europeos es importante tener ideas claras y modelos competitivos, por su precio y también por sus contenidos y diseño».
Aunque ellos están casi a cubierto de esta amenaza por el lujo, exclusividad e imagen de sus modelos, su presidente reconoce que «el 90% de mi tiempo y de todos los trabajadores y trabajadoras se destina al producto, aunque nuestros clientes quieren también crear una comunidad y cosas vinculadas a la marca que no se pueden comprar con dinero».
En este sentido, el proyecto de cada nuevo coche es un enorme trabajo de ingeniería y diseño. «Debe ser reconocible como un Lamborghini, con un estilo que aporte valor y tecnológicamente viable. Creemos mucho en nuestros ingenieros porque nuestros automóviles no son fáciles de producir y ensamblar».
Nombres de toros
Lamborghini es la marca del toro desde su origen. El fundador, Tauro de signo del zodiaco y apasionado de la tauromaquia, utilizó este animal en su escudo y en el nombre de muchos modelos (Miura, Islero, Espada, Jarama…), una tradición que se mantiene.
«Somos muy pasionales», se ríe Winklemann, «pero festejamos al toro más que al torero» y admite que «cada vez es más difícil encontrar un nombre que no se haya usado, que suene bien en todas las lenguas…» Por eso no descarta repetir. ¿Podremos ver un Lamborghini Miura en el siglo XXI?



