“Viva la feminidad”, arenga Ofelia Medina al recibir un homenaje por su trayectoria
“Viva la feminidad”, arenga Ofelia Medina al recibir un homenaje por su trayectoria
▲ La actriz Ofelia Medina recibió ayer la Presea Frida Kahlo en la Feria Internacional del Libro en Coyoacán.Foto Víctor Camacho
Reyes Martínez Torrijos
Periódico La Jornada
Lunes 9 de marzo de 2026, p. 3
La actriz Ofelia Medina recibió ayer en Coyoacán un homenaje a su trayectoria y quehacer en favor de los pueblos originarios. La también activista llamó al “Día de las Mujeres (un) todo en colectivo, plural y amoroso” y se pronunció contra los tiempos dolorosos producidos por la guerra. “Hay que luchar contra ella, pero no hay que dejar que nos quite el amor, la felicidad, la alegría de vivir y el espíritu femenino, que es el abrazo a la vida”.
Durante la conversación con la fotógrafa Paulina Lavista, en la que recibió la Presa Frida Kahlo, la promotora cultural exclamó un rotundo “¡ Viva la vida!” y aprovechó para pedir que en esta jornada “prometamos que con la feminidad, abracemos al mundo y no nos dejemos meter en la cabeza tanta violencia. Amémonos, gocémonos, cantemos y abracémonos todos.
“Hoy quiero que todos agradezcamos que por el espíritu femenino se detenga esta guerra. Volvamos a cultivar la tierra, el maíz, el amaranto, el frijol, la calabaza, el chile, la chía, el tomate. Es la sabiduría femenina. La tenemos todos: hombres, mujeres, trans. Es cuestión de buscarla, encontrarla y abrazarla. Está en nosotros. Viva la feminidad”.
Alrededor de 300 personas no escatimaron en aplausos desde el primer momento en que Medina (Mérida, 1950) pisó el estrado, motivadas por el reconocimiento a su compromiso y la labor escénica por más de 50 años. El diálogo con Lavista incluyó a los asistentes, quienes recordaron fechas y hechos relevantes en la vida de la actriz.
Ofelia Medina abarcó todo el espacio de manera jovial y alegre, además de prodigar joyas personales como el canto de fragmentos de las redondillas “Hombres necios”, de sor Juana Inés de la Cruz.
Paulina Lavista refirió que conocer a Ofelia Medina es un privilegio. Encomió su labor versátil en diversos géneros escénicos, desde el teatro, el cine, el baile y el canto. Asimismo, comentó algunas imágenes con las que ejemplificó su trasiego artístico, desde un espectáculo en el que participó en el Teatro Blanquita, en 1974, y la obra de teatro Exiliados, de James Joyce.
Recordó que el primer estelar de Medina en el cine fue con Patsy, mi amor, basada en un cuento de Gabriel García Márquez y dirigida por Manuel Michel.
La fotógrafa destacó la fortuna de hacer capturas de distintos momentos de su amiga, como cuando bailó con Dámaso Pérez Prado y el día que se caracterizó de una forma que recordaba a Marlene Dietrich hace “52 años”.
Obra humanitaria
“Es poco el homenaje que le estamos haciendo hoy. Debería ser más grande. Ha tenido una presencia muy importante y ha hecho grandes aportaciones. Hizo telenovelas muy importantes. Debería recibir el Premio Nacional de Artes y Literatura”, mencionó Lavista. “Ofelia tiene una gran participación en Chiapas haciendo campaña para apoyar a las mujeres. No nada más es una gran actriz, sino que también ha hecho una obra humanitaria extraordinaria”.
Ofelia Medina relató que “así ha ido la vida: yo iba del escenario a una marcha. Participé en el movimiento de 1968 y después en todos los demás. En 1994 tuve el privilegio de irme a conocer y convivir con los zapatistas.
“Las zapatistas cambiaron mi vida. (Extiendo) este homenaje a estas mujeres que en colectivo luchan por el colectivo. Ahí soy la compañera Conchita. Con ellas empecé a entender la vida y todavía soy de las más viejitas. Cada día estoy aprendiendo algo.”
Contó que crearon el Encuentro de Literaturas de Pueblos Originarios en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde desde hace 10 años se han publicado 20 libros de poetas en lenguas originarias, “que me han abierto los ojos y me han hecho sentir que el mundo en el que vivimos tiende a desensibilizar y enceguecernos. Estamos envenenados por el sistema.
“Ahora ya no hay izquierdas ni derechas, hay muerte o vida; hay un sistema que quiere embrutecernos y ahí están las palabras sabias de mujeres y hombres de nuestros pueblos originarios que nos dicen: ‘amémonos, hagamos colectivo, no nos ceguemos’.”
También ensalzó el libro, la lectura, la conexión humana, “la danza, el contento. No nos dejemos entristecer. Está de la chingada todo, pero hay que despertar nuestro cariño. Resistamos, estemos alegres, cantemos, bailemos”.
En la Feria Internacional del Libro en Coyoacán, Ofelia Medina invitó a abrir el corazón a la literatura de las mujeres de los pueblos originarios, que “ven el mismo sol que nosotros, pero lo ven más bonito”. Enseguida leyó textos de la poeta purépecha Rubí Huerta, en zapoteco de Natalia Toledo, versos de la zoque Mikeas Sánchez, la wixárika Angélica Ortiz y la tsotsil Ruperta Bautista. Además, recitó de memoria poemas de Rosario Castellanos y Frida Kahlo.