Urgía la necesidad de un punto de encuentro. Escrudiñar en la naturaleza, dinámica y problemática de la minería a pequeña escala en el Perú resulta una tarea compleja. Pero tener desvinculados a todos los actores que se desenvuelven en ella convierten a esta en una misión casi titánica. Congregarse para compartir experiencias y conocimiento, escuchar al otro, conocer las diferencias y tomar decisiones han sido, por ello, los objetivos principales por los que nació Indumin 2026, la primera convención dedicada a la minería a pequeña escala en el Perú.
Por tres días, mineros, emprendedores, proveedores, autoridades y académicos se reunieron en Lima en lo que fue este espacio organizado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y Gerens, Escuela de Posgrado. Se desarrolló así un programa de conferencias y paneles con ponentes nacionales e internacionales que analizaron temas clave para el futuro del rubro. También una nutrida feria de empresas, presentaciones técnicas y soluciones tecnológicas.
Con todo ello, el espacio cumplió en promover el fortalecimiento de la productividad del sector, la modernización tecnológica y el desarrollo sostenible. Así lo afirmó James Valenzuela, presidente de Indumin 2026, durante la ceremonia de clausura del evento. Asimismo recalca que aquellas son condiciones imprescindibles para que la minería a pequeña escala peruana avance de forma segura y sostenible, situación que podría convertirla en parte sustancial del desarrollo del país.
La minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) ha crecido considerablemente en el país en los últimos años. Esta se dedica, principalmente, a la extracción de oro.
Indumin 2026 fue concebida como una plataforma de diálogo y articulación entre autoridades, especialistas, empresas proveedoras, académicos y productores con un objetivo común: fortalecer la productividad del sector, promover la modernización y contribuir a su desarrollo sostenible».
Con él coincidió el Dr. Waldo Mendoza, vicerrector académico de la PUCP, quien, además, subrayó el rol de la academia en el ecosistema de la minería a pequeña escala: “La Universidad tiene un compromiso con el país. Formamos profesionales, pero además generamos conocimiento, promovemos el diálogo informado, y contribuimos a resolver problemas complejos mediante investigación y transferencia tecnológica. Cuando los sectores productivos estratégicos importantes enfrentan grandes desafíos, la academia tiene la responsabilidad de participar activamente en la búsqueda de soluciones”.
La Universidad tiene un compromiso con el país. Formamos profesionales, pero además generamos conocimiento, promovemos el diálogo informado, y contribuimos a resolver problemas complejos mediante investigación y transferencia tecnológica. Cuando los sectores productivos estratégicos importantes enfrentan grandes desafíos, la academia tiene la responsabilidad de participar activamente en la búsqueda de soluciones».
Durante su participación, Mendoza esgrimió algunas de las principales conclusiones que dejó la convención. “La minería moderna exige trazabilidad, seguridad laboral, respeto a las personas, cuidado ambiental y cumplimiento a las reglas. La sostenibilidad no es un requisito accesorio para que el desarrollo sea legítimo y sostenible en el tiempo. Por eso, el mensaje que deja Indumin 2026 es claro: la pequeña minería puede y debe ser parte de un modelo de desarrollo productivo moderno, formal y responsable”, dijo.
Otras tareas principales derivadas del encuentro se vinculan al impulso que se debe dar, desde los sectores públicos y privados, a la revisión de impactos ambientales y procesos de formalización. Todos retos complicados que requieren remedios técnicos, institucionales y sociales.
operadores están vinculados a la minería artesanal y de pequeña escala en el Perú. Si a eso se suman familiares y empresas, se puede hablar de medio millón de peruanos influenciados por esta actividad económica.
Por su parte, Walter Sánchez, encargado de la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas, se dirigió a los gremios de pequeños mineros para que sean aliados de los procesos de formalización de acuerdo con las normas vigentes. “En estos tres días, hemos visto cómo existen ejemplos de comunidades que se han sumado a empresas mineras formales. Es decir, es posible integrarse a la cadena productiva”. Agregó que, desde ya, Indumin se sumará al calendario de actividades importantes de la minería del país.
El Dr. Waldo Mendoza, vicerrector académico de la PUCP, subrayó el rol de la academia en el ecosistema de la minería a pequeña escala, pues promueve la generación de conocimiento y el aporte en cuanto a innovación tecnológica.
Punto de partida
La minería a pequeña escala congrega 300 mil operadores vinculados al sector. Si a ese número se suman familias y empresas, se puede hablar de medio millón de peruanos influenciados por esta actividad económica. El Dr. Francisco Rumiche, decano de las Facultad de Ciencias e Ingeniería de la PUCP, compartió estas cifras durante la inauguración de la convención el pasado 10 de marzo.
Asimismo, enfatizó que, desde la PUCP, se intenta contribuir con el acceso a la tecnología y la generación de conocimiento científico. “Las universidades son justamente espacios donde se desarrollan ideas y, claro, diseños. Mucho de ello puede tener un impacto directo, en particular, en la minería de pequeña escala. Hablamos, por ejemplo, de procesos más eficientes, de tecnologías que reduzcan el uso de sustancias contaminantes y herramientas que permitan mejorar la productividad y las soluciones”.
Andrés Alzamora, presidente ejecutivo de Ingemmet, subrayó que el conocimiento solo cobra verdadero valor cuando se comparte y que ese era el espíritu del encuentro. También se dirigió a los pequeños mineros del país recordándoles ser piezas clave en todo el engranaje, así como motores económicos de muchas regiones. “El siguiente paso es avanzar a una minería más segura, eficiente y plenamente integrada al desarrollo nacional. Y ese camino no se recorre solo: el Estado, las comunidades, la academia, la industria…todos deben mirar hacia el mismo frente”.
El Dr. Francisco Rumiche, decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la PUCP, enfatizó que el futuro de la minería a pequeña escala va a depender de nuestra habilidad de hacerla más responsable y sostenible.
Innovación tecnológica y sinergia de esfuerzos
La primera jornada de conversatorios tuvo como eje temático la mejora de la productividad a través del aporte de la industria nacional. El Dr. Carlos Fosca, director de Fabricum PUCP, y James Valenzuela, también director ejecutivo de Resemin, sostuvieron una interesante charla después que el último liderara la conferencia “Mecanización e innovación tecnológica”.
En esta, Valenzuela resaltó la importancia de mecanizar los procesos para transformar la minería artesanal en una actividad segura y eficiente (los pequeños mineros suelen utilizar métodos manuales). “La productividad se incrementa en 40% y los accidentes laborales se reducen al 30%”, detalló. De ahí que sea importante promover políticas de apoyo y alianzas estratégicas para su implementación.
La Dra. Silvia Rosas, directora de la carrera de Ingeniería Geológica PUCP, presentó la conferencia magistral sobre minería responsable a cargo de la profesora asociada a Colorado School of Mines (EE.UU.) Dra. Nicole Smith.
La conferencia magistral titulada “Trabajando juntos por una minería responsable: uniendo salud, medio ambiente y productividad” dio cuenta de la relevancia de la sinergia de todos esos aspectos, más allá de la atención que puede concitar solamente, a veces, el uso de la tecnología.
La profesora asociada a Colorado School of Mines (EE.UU.) Nicole Smith, fue la encargada de disertar sobre ello de manera virtual. Ella precisó que las mejoras deben darse atendiendo las necesidades de todos los involucrados, lo cual incluía personas y zonas de influencia de la actividad minera. “Educación, ambiente y seguridad tienen que ser reforzados el uno al otro, no competir. Ninguno es más importante que el otro. Esa integración es vital para la sostenibilidad del trabajo técnico”.
Otros temas discutidos aquella jornada fueron innovación tecnológica, mejoras en ventilación y la gestión ambiental en las operaciones. Igualmente, los retos de la transición energética.
La minería artesanal y a pequeña escala emplea, usualmente, herramientas manuales simples y métodos tradicionales.
Formalización: es posible
La cadena de valor de la minería coluvial y la minería filoneana fue el marco temático de la segunda jornada de conferencias. Entre las que destacaron se cuenta la de la Dra. Zaraí Toledo, docente del Departamento de Ciencias Sociales PUCP, quien expuso sobre “Gobernanza territorial y restauración: hacia un modelo sostenible para la MAPE coluvial”.
La investigadora echó de menos un profundo interés en abordar la problemática que suscita la formalización de la minería a pequeña escala en la presente campaña electoral 2026, ello a pesar de ser un tema siempre presente en la agenda pública. “En los planes de 10 partidos políticos que tenemos se menciona solamente apoyar la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) y reformar el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Nada más. Y prohibir la minería ilegal, algo que es bastante obvio”, asegura.
Propuso, además, cuatro claves para alcanzar la ansiada regulación: mayor control sobre las cabezas que ponderan en la minería ilegal, y no solo en quien realiza la extracción (financistas clandestinos, compradores ilícitos y grupos criminales); regular desde la complejidad social y geográfica (sierra y selva son escenarios completamente distintos); implementar incentivos ambientales que vayan de la mano con alternativas económicas viables; y un sistema de recompensas que sirva para “volver a creer” en el Estado.
En los planes de 10 partidos políticos, se menciona solamente apoyar la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) y reformar el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Nada más. Y prohibir la minería ilegal, algo que es bastante obvio”.
Una exposición igual de interesante se llamó “Impactos ambientales de la MAPE coluvial y desafíos para restauración”, a cargo de France Cabanillas, coordinador local de proyectos de Pure Earth. Él abordó un caso emblemático: el de la minería pequeña y artesanal de oro en Madre de Dios.
En esta puntualizó que la formalización en la región es posible teniendo en cuenta las siguientes reformas: contar con normativas específicas; crear incentivos reales para eliminar el uso del mercurio, así como planes para la reforestación en concesiones mineras. Igualmente, confiar en las comunidades nativas como aliados en proyectos de restauración a gran escala e investigar más sobre el importante rol que cumplen los bosques amazónicos en capturar el mercurio atmosférico, entre otras.
Adicionalmente, se discutieron en esta segunda fecha puntos relacionados con la seguridad ocupacional y los modelos de valor compartido que pueden ayudar a fortalecer la formalización del sector.
Responsabilidad pendiente
La última jornada de Indumin 2026 se centró en disertaciones referidas a aspectos económicos, sociales e institucionales, así como los retos que plantea la minería ilegal y las lecciones aprendidas de distintos programas del sector.
Una de las participaciones más destacas fue la de Armando Gallegos, presidente del directorio de Gerens, Escuela de Posgrado. “Lineamientos para alcanzar la formalización plena de la minería a pequeña escala” fue el título de la conferencia que propuso cuatro condiciones para lograr aquel cometido: restringir insumos críticos (explosivos, combustibles de línea amarilla); instaurar un sistema informático de trazabilidad integrado; otorgar mayor financiamiento para ordenar la trazabilidad, supervisión, promoción y asistencia técnica; y ya, a largo plazo, esperar una reforma del Estado en su conjunto.
Este ha sido un espacio muy valioso para reflexionar sobre el futuro de la minería a pequeña escala en el Perú. Esta actividad es una realidad económica, pero también social en muchas de las regiones de nuestro Perú. Para muchas familias, representa empleo y oportunidades, por eso hay que asumir con responsabilidad los desafíos que plantea».
Además de lo dicho líneas arriba sobre la clausura del encuentro, se sumó finalmente un mensaje sobre la relevancia de Indumin 2026 por parte del ingeniero Roque Benavides, profesor del Departamento de Ingeniería PUCP y presidente ejecutivo de minas Buenaventura.
“Este ha sido un espacio muy valioso para reflexionar sobre el futuro de la minería a pequeña escala en el Perú. Esta actividad es una realidad económica, pero también social en muchas de las regiones de nuestro Perú. Para muchas familias, representa empleo y oportunidades, por eso hay que asumir con responsabilidad los desafíos que plantea”, explicó.
Añadió, para culminar, que la tarea hoy es concretar la ansiada formalización de manera responsable, y que para ello se necesita tecnificar el sector y mejorar la productividad: “Para eso, el rol del Estado es fundamental. Tiene que establecer políticas públicas claras. El Perú es un país minero y la minería a pequeña escala puede ser parte de ese desarrollo”.