El mundo mágico, la expresión humana y lo natural guían la obra de Karima Muyaes
El mundo mágico, la expresión humana y lo natural guían la obra de Karima Muyaes
▲ Óleo Baco en el espejo (2018), de Karima Muyaes, que forma parte de la exposición.Foto cortesía de la artista
Merry MacMasters
Periódico La Jornada
Sábado 14 de marzo de 2026, p. 2
La pintora Karima Muyaes creció rodeada por obras de grandes artistas, máscaras mexicanas, grabados de José Guadalupe Posada, antigüedades y demás objetos misteriosos e intrigantes. Ese ambiente será recreado en Karima Muyaes: Una biografía objetual, exposición organizada por el Centro Vlady que, además de dar a conocer su entorno familiar, recorrerá las épocas de su trayectoria artística de más de cuatro décadas.
Aparte de mostrar 70 obras de Muyaes, entre grabado, pintura, dibujo y arte objeto, así como otras tantas de figuras de la talla de Pablo Picasso, Rufino Tamayo, Max Ernst, Posada, Francisco Toledo, Manuel Felguérez, Hugo Velázquez y Jorge Wilmot, se recrearán rincones de su casa familiar en Azcapotzalco, así como del Bazar Sábado, en San Ángel, ya que sus padres estuvieron entre sus fundadores en 1960, cuyo local mantiene su hija hasta hoy.
“Ya se llevaron la sala, el caballete, los vasos”, dice la expositora en tono de broma al referirse a las mudanzas realizadas para trasladar los muebles e infinidad de objetos al espacio de la colonia Insurgentes Mixcoac.
La idea de la exposición es mostrar por qué Muyaes pinta lo que pinta. De dónde viene. Sus padres, el antropólogo y artista Jaled Muyaes (1921-2007) y la educadora Estela Ogazón (1925-2009) reunieron en vida una colección de alrededor de 4 mil máscaras. Karima reconoce que éstas han tenido “influencia en mi trabajo, no de manera consciente, porque no me pude escapar”. Aunque aclara haber labrado un camino independiente, en busca de su propia expresión.
La muestra incluye, por ejemplo, una litografía suya reciente que “interpreta” una máscara africana que tiene en casa, ya que pretende mostrar hasta qué punto sus obras tienen que ver con los objetos que la rodean.
Todos los símbolos se unen
¿Por dónde ha transitado la expresión de su pintura? Con estudios en la Universidad de las Américas, cuando se impartía un programa de arte en un edificio de la Zona Rosa, luego en la Escuela de Arte de Toronto, Canadá –con énfasis en grabado y litografía–, Muyaes contesta: “desde que empecé a trabajar me ha movido el contacto humano, así como la relación con la tierra y con la vida animal interior que cada uno tenemos dentro de nosotros instintivamente. Creo personajes entre animales y humanos que interactúan con símbolos universales que pueden ser prehispánicos, africanos, de Medio Oriente o de Indonesia. Todos son los mismos símbolos que las culturas han adorado; por ejemplo, el espiral. Al final todos se unen.
“Me he dado cuenta, con el paso del tiempo, de que mi trabajo ha sido muy instintivo, como en busca del sentido chamánico en el arte. No sólo en lo visual, sino que la obra que produzco pueda aportar esa energía que los símbolos universales traen de forma ancestral. Un tipo de ADN gráfico, con una intención de intuición. Obviamente, soy muy gráfica, porque me fascina este medio. Me encanta el cuerpo humano y el desnudo. Los dibujos a línea, tipo Picasso o Matisse, siempre me han fascinado. Sin embargo, mi trabajo se basa en ese control de la forma del cuerpo humano y cómo la puedo combinar con estos animales y seres chamánicos que nos rodean, con color.”
Continúa: “he incursionado en muchas técnicas. Soy muy experimental. Desde que empecé a hacer gráfica siempre experimento con las técnicas. Mi obra siempre ha sido figurativa, pero mezclada con abstracciones, aunque he tenido momentos más expresionistas, más cubista o tribal con dibujos de mucha sensualidad. Mi obra siempre ha sido muy intuitiva y personal, de muchas emociones y expresiones humanas”.
También tiene piezas con “sentido social”, relacionadas con el momento en que vive, pero con esencia propia.
“He tratado de ser yo porque así soy, aunque luego digo: ‘ahora voy a ser más minimalista, emplear menos color’, pero no puedo. La exuberancia vuelve a salir. No puedo controlar el horror al vacío. Me gusta mucho este mundo mágico, intangible, de las energías, la naturaleza, de la expresión humana, las miradas, de cómo puede la gente sanar con armonía.”
Su interés principal es la condición humana, reitera Muyaes, así como la naturaleza de las cosas primigenias. “Esa cosa que todos tenemos dentro, que es tan simple, pero compleja. Es algo que ha permanecido a lo largo de todos estos años”.
La exposición Karima Muyaes: Una biografía objetual será inaugurada el 19 de marzo a las 19 horas en el Centro Vlady (Goya 63, colonia Insurgentes Mixcoac).