Las guardianas del río Lempa advierten que la minería es su principal amenaza – GatoEncerrado
Con motivo del Día Nacional del río Lempa, que se conmemora cada 14 de marzo, mujeres de Guatemala, Honduras y El Salvador, integrantes del Movimiento de Mujeres Transfronterizas, se congregaron en Antigua Ocotepeque, Honduras. Desde allí, pidieron que su labor de guardianas del río no sea criminalizada e hicieron un llamado urgente a los tres Estados del norte de Centroamérica para que intervengan ante la grave contaminación que amenaza al río y que pone en riesgo a millones de personas que dependen de su agua para sobrevivir.
La actividad contó con el apoyo de la Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa, una institución conformada por municipios de los tres países, asentada en Guatemala, y por la Red Trinacional por el rescate del Río Lempa, fundada en febrero de 2020 con el objetivo de velar por la conservación de este cuerpo de agua.
De acuerdo con las mujeres del Movimiento, la única ruta para proteger al río es que los tres gobiernos trabajen de manera articulada, dejando sus diferencias atrás. Solo así podría prevenirse la contaminación y garantizar el derecho humano al agua y a un medio ambiente sano de todas las comunidades rurales, pueblos indígenas, agricultores y pescadores que dependen del río.
Las mujeres aprovecharon el encuentro para enfatizar en que ellas, principalmente quienes viven cerca de la cuenca del río, son el grupo poblacional que se ve más afectado por la contaminación. Detallaron que al entrar en contacto con el agua contaminada del Lempa se exponen a diversas enfermedades.
Por esa razón, pidieron a los Estados que reconozcan y respalden el esfuerzo de las mujeres que vigilan, cuidan y defienden el agua. Esto implica abstenerse de perseguirlas, hostigarlas y criminalizarlas, como ya se ha documentado por organizaciones de la sociedad civil y el periodismo en los tres países.
De hecho, la decisión de reunirse en Honduras y no en El Salvador, a pesar de que el Día del río Lempa se conmemora en este último país, obedece a que las mujeres guardianas no se sienten seguras para hacer denuncias ciudadanas y públicas debido al contexto autoritario salvadoreño, donde las personas defensoras y ambientalistas son perseguidas y criminalizadas.
La tendencia autoritaria en El Salvador ha provocado que algunas mujeres opten por la autocensura o eviten participar en actividades de denuncia pública, buscando así proteger su integridad.
Leslie Monroy, representante de la Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa, lamentó que algunas defensoras estaban invitadas, pero decidieron no asistir a la conmemoración por miedo a posibles represalias. De acuerdo con lo que dijo, el virus del autoritarismo y el poder de las industrias que contaminan no solo se limita a El Salvador. Destacó que en el municipio de Jutiapa, en Guatemala, muchas mujeres que alzaron su voz en contra de la minería, ahora temen manifestarse como lo hicieron en el pasado.
“Cada vez se da un pasito atrás de algunas de las compañeras debido a ciertas amenazas sociales que sufren y cierto miedo en la población de poder hablar de estos temas, de poder defender el ambiente y el territorio. Es importante que sigamos como instituciones apoyando estos movimientos, apoyando a las mujeres, facilitando sus espacios para que ellas puedan desde su corazón defender la vida, defender el ambiente y defender el río Lempa”, comentó Monroy.
Pese al temor, las mujeres que se concentraron en Ocotepeque reafirmaron que se mantienen firmes en la defensa del río Lempa porque solo de esa manera también protegen la vida, la biodiversidad y la soberanía hídrica de las comunidades.
“El Lempa no es solo un recurso, son 422 kilómetros de vida”, dijeron como consigna en la actividad.