Es cierto que no son alimentos de primera calidad, pero son nutritivos y necesarios para los …
CAMARGO.- Negó categóricamente Yolanda Corral, encargada del Banco de Alimentos de Camargo, los señalamientos hechos a través de redes sociales, en donde se aseguraba que desde dicha organización civil se vendía el alimento que recuperaban, además de que este se encontrara en malas condiciones.
Fue en una entrevista para este medio de comunicación que Corral Martínez explicó la situación y dio un recorrido al interior de la institución.
“Estamos afiliados a la red de Banco de Alimentos porque somos un puente entre el alimento que se va desperdiciar y las personas que lo necesitan. Nosotros rescatamos, acopiamos y distribuimos. Es cierto que nuestros alimentos no son de primera, pero son aptos para el consumo humano. El que un tomate no esté bonito, no significa que deje de ser tomate o que la cebolla esté negra, no significa que deje de ser cebolla. Son alimentos nutritivos que van a llenar la panza de una persona. Si queremos de primera, podemos ir con todo gusto a las cadenas comerciales donde el tomate es del tamaño y color de primera”, destacó Corral Martínez sobre su trabajo.
En ese sentido, comentó que pertenece a una red de 59 Bancos de Alimentos que rescatan alimentos que siguen sirviendo para las personas que más lo necesitan.
Durante la entrevista, se llevó a cabo un recorrido por sus instalaciones, donde se vio a los voluntarios separando el producto.
Como ejemplo, mostró platinos maduros, que en un primer momento podría pensarse que no sirve, pero que bien podría utilizarse para hotcakes, licuados, helados, agua, pan, menos “tirarlo”
“Si nosotros lo abrimos, está en perfectas condiciones y podemos comerlo. Si pueden ver, las peras pueden verse golpeadas, pero eso no significa que no sirvan, sí podemos comerlas. Cada tonelada de alimento que no se utiliza, se convierte en gas metano y al final se va al medioambiente”, dijo.
Sobre los dichos de que ellos cobraban alimento, aseguró que no se cobra un precio como tal, sino que se pide una cuota módica de recuperación para poder seguir trabajando en pro de los que más necesitan.
“Tenemos que cubrir impuestos, casetas, gasolinas. Me van a decir que qué bonito lo que hacemos, pero que igual debemos pagar gasolina. La cuota nunca excede más del 10% de todo lo que donamos. Si un plátano nos cuesta un peso, nosotros no podemos pedir más de 10 centavos como cuota de recuperación”, agregó la directora de Banco de Alimentos Camargo.