El cambio climático empujaría a millones al sedentarismo
El trabajo analizó datos de 156 países —incluido Chile— entre 2000 y 2022, y concluye que cuando hay más meses del año con temperaturas promedio sobre 27,8 °C, se eleva la inactividad física global en alrededor de 1,5 puntos porcentuales. El fenómeno sería más marcado en países de ingresos bajos y medios.
Los autores proyectan, además, que de mantenerse las tendencias actuales de calentamiento del planeta, el aumento del sedentarismo se asociará a entre 470 mil y 700 mil muertes prematuras adicionales, cada año, hacia mediados de siglo.
“El cuerpo humano tiene límites bastante claros para hacer ejercicio de forma segura cuando hace mucho calor”, señala a “El Mercurio” Christian García-Witulski, profesor de la Pontificia Universidad Católica Argentina y autor principal de la investigación.
Y explica: “Desde lo fisiológico, se sabe que el calor extremo eleva la tensión cardiovascular, aumenta el riesgo de deshidratación y hace que el esfuerzo físico se perciba como mucho mayor”.
Desde lo conductual, añade, “ante temperaturas muy altas, la gente simplemente evita salir. Se cancela la caminata, postergan el ejercicio, dejan de ir a la plaza”.
El estudio detecta que el efecto del calor sobre el sedentarismo no será uniforme en el planeta. Las regiones más afectadas serían aquellas con climas ya cálidos o tropicales, especialmente en Centroamérica y el Caribe, África subsahariana y el Sudeste asiático. En el caso de Chile, si bien “el impacto es moderado en comparación con los hotspots globales”, no significa que quede al margen del fenómeno, plantea García.
“Las proyecciones específicas (para Chile) muestran un alza de 0,29 puntos porcentuales en la prevalencia de inactividad física bajo los escenarios de emisiones bajas y medias, que sube a 0,58 puntos porcentuales bajo el escenario de altas emisiones hacia 2050. Ambos incrementos son estadísticamente significativos”, asegura el investigador. (…)
Oscar Melo, académico de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC, del Centro de Cambio Global UC y coautor del estudio, destaca que “Chile tiene la ventaja de que, aunque puede hacer mucho calor en el día, las noches son más frías. Eso permite pensar en estrategias para hacer actividad física cuando baja la temperatura”.
Y concuerda en que “esto tiene que tomarse en cuenta en las políticas de promoción de ejercicio, tanto en el trabajo como en establecimientos educacionales”. (…)