La industria que cambió la vocación económica de Sonora
Mtro. Marco Antonio Córdova Gálvez
Universidad de Sonora
Analizar la industria automotriz en Sonora es estudiar una de las transformaciones productivas más profundas en la historia reciente de la entidad. Durante décadas, la economía sonorense estuvo asociada sobre todo a la minería, la ganadería, la agricultura y, en algunas regiones, al comercio fronterizo. Sin embargo, desde mediados de los años ochentadel siglo pasado, Sonora comenzó a construir otra identidad,la de un territorio capaz de insertarse en cadenas globales de manufactura avanzada. El punto de inflexión fue la instalación de la planta de ensamblado Ford en Hermosillo en 1986, hecho que diversos estudios académicos ubican como el origen de la industria automotriz moderna en la entidad.
La llegada de la planta Ford significó un cambio de escala en la industria estatal. La armadora trajo consigo nuevas exigencias de calidad, logística, capacitación técnica y coordinación con proveedores. Investigaciones académicas del CIAD y del COLSON sobre el caso Hermosillo muestran que el complejo automotriz encabezado por Ford generó derramas tecnológicas y procesos de aprendizaje local, además de propiciar la formación de proveedores y capacidades empresariales en la región. En otras palabras, la automotriz no solo produjo vehículos; ayudó a producir un ecosistema industrial.
Con el paso del tiempo, Hermosillo dejó de ser solo una plaza manufacturera periférica y se convirtió en una pieza relevante de la geografía automotriz mexicana. El INEGI ha documentado desde hace años el peso de Sonora en esta actividad, en su estudio sectorial de 2024 recuerda que, históricamente, Sonora ha sobresalido entre los estados con mayor producción de automóviles y camiones. Esa posición no surgió por casualidad. La cercanía con Estados Unidos, la conectividad carretera, la disponibilidad de talento técnico y la experiencia acumulada durante casi cuatro décadas explican buena parte de esa ventaja.
En la actualidad, la industria automotriz sonorense sigue teniendo como corazón a Hermosillo. Ford ha informado que su planta sonorense produce la Bronco Sport y la Maverick, y la propia empresa ha destacado a Hermosillo como la primera planta de Ford de México en producir una SUV y como sede de una pickup híbrida con proyección global.
Los datos recientes confirman que Sonora mantiene un lugar relevante en el comercio exterior manufacturero. De acuerdo con INEGI, al tercer trimestre de 2025 el estado exportó 21,170 millones de dólares, con lo que se ubicó en el octavo lugar nacional y concentró 5.1% del total exportado por las entidades federativas. En ese mismo periodo, 77.8% de las exportaciones sonorenses correspondieron al sector manufacturero. Es decir, aunque Sonora sigue siendo potencia minera y agropecuaria, su perfil exportador actual depende en gran medida de la manufactura, donde la rama automotriz ocupa un lugar estratégico.
Ese dato es especialmente importante porque ayuda a entender el presente económico del estado. La automotriz no solo aporta empleo directo en la armadora, sino que arrastra actividades de autopartes, logística, metalmecánica, servicios de ingeniería, mantenimiento especializado, transporte y formación técnica. A nivel estatal, el INEGI reportó que la fabricación de equipo de transporte representó 37% del valor total de las exportaciones de la entidad al tercer trimestre de 2025, lo que confirma que se trata del subsector manufacturero más importante del comercio exteriorsonorense y mexicano.
Las oportunidades hacia adelante son claras, la primera es la electromovilidad. El gobierno de Sonora ha colocado este tema en el centro del Plan Sonora de Energías Sostenibles, vinculándolo con litio, cobre, energía solar, semiconductores e infraestructura verde. En 2025 se anunciaron acciones para fortalecer infraestructura de electromovilidad y también se ha insistido en que Hermosillo y Sonora pueden ser parte de una nueva plataforma industrial del norte de México.
La segunda oportunidad es geográfica, la región Sonora-Arizona. La cercanía con el mercado estadounidense, la integración logística y la tendencia al nearshoring siguen siendo ventajas reales. En 2026, Reuters destacó que México todavía tiene margen para beneficiarse de esta relocalización productiva, aunque subrayó que ello dependerá de resolver cuellos de botella estructurales como infraestructura y energía.
Ante este contexto, sobresalen algunos riesgos. El primero es la incertidumbre comercial por la revisión del T-MEC, la cual ya comenzó formalmente y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos ha señalado que uno de los temas centrales será fortalecer las reglas de origen y reducir la dependencia de insumos extrarregionales. Reuters también reportó nuevas presiones políticas en Washington para endurecer las condiciones frente a bienes y fábricas vinculadas indirectamente con China.
El segundo riesgo es interno, si Sonora no fortalece la proveeduría local, la infraestructura eléctrica, la formación técnica e la innovación, puede quedar atrapado en una posición de ensamble con bajo contenido regional propio. El reto ya no es solo tener planta ensambladora, sino elevar el contenido tecnológico, la participación de empresas locales yla calidad del empleo. La historia de Ford ha demostrado que la industria puede generar aprendizaje; el desafío actual es escalar ese aprendizaje al nuevo paradigma de electrificación y digitalización.
La conclusión es clara, la industria automotriz ha sido uno de los grandes motores de modernización económica de Sonora y sigue siendo una carta fuerte del estado. Pero su futuro dependerá menos de la inercia del pasado y más de la capacidad de construir una nueva ventaja competitiva: más proveeduría local, más energía confiable, más talento, más innovación y mejor inserción en la transición hacia la electromovilidad. Sonora ya demostró que puede subirse al tren industrial. Lo que está en juego ahora es si podrá mantener la velocidad y calidad del viaje.