Otorgan premio BolognaRagazzi 2026 a libro infantil mexicano de poesía
Fabiola Palapa Quijas
Periódico La Jornada
Viernes 27 de marzo de 2026, p. 2
Publicado por Ediciones El Naranjo, el libro Río viento, del veracruzano Adolfo Córdova con ilustraciones de Mariana Alcántara, fue galardonado con el BolognaRagazzi Award 2026 en la categoría Toddler, que otorga la Feria del Libro Infantil de Bolonia y será entregado el 13 de abril.
Para el autor, este reconocimiento es muy importante, pues considera que “la literatura infantil suele estar un poco marginada. Estoy muy feliz, porque fue el único libro que resultó ganador en Latinoamérica”.
Agregó: “Esto es una oportunidad para que editores y profesionales de otras partes del mundo conozcan mi trabajo y el de Mariana Alcántara. También tengo gratitud hacia El Naranjo por haber cuidado tanto la edición, y obviamente es un reconocimiento para la editorial”.
A partir de la pregunta ¿me creerías si te dijera que el río, antes que río, fue viento?, Córdova escribió el poemario en el que invita a niñas y niños a reflexionar sobre el origen, la transformación y la identidad.
“El libro tiene una historia bien bonita, porque lo escribí inspirado en el río Papaloapan y en una serie de talleres que impartí en la cuenca de ese afluente con una organización no gubernamental que se llama Casa Gallina. Soy veracruzano, y en 2020 me invitaron a ser parte del proyecto de un foto-libro infantil de poesía, y junto con otros creadores recorrimos durante una semana diferentes comunidades y pueblos de la cuenca del río, dando talleres a niños y niñas, y de éstos escribí los poemas que vienen en un texto que se llama Hacemos nuestro río, de los cuales tomé algunos para Río viento”, indicó el también periodista.
Precisó que por la extensión del libro rescribió los poemas y jugó más con el lenguaje. “Inventé una especie de trabalenguas que es ‘río, viento, viento, río, me río al viento, me aviento al río’, que es muy divertido decirlo rápido y cantadito con los niños. Al final terminó en algo completamente distinto a la experiencia original”.
Córdova, quien se desempeñó anteriormente en un suplemento de literatura infantil y juvenil, asegura que su llegada a ese género estuvo marcada por los propios niños. “Tuve contacto directo con los pequeños, que eran consejeros del diario y nos hacían críticas sobre lo que publicábamos, y me entusiasmó la idea de seguir conversando con ellos, porque tienen un espíritu muy crítico y mucha voluntad de conversar y de establecer vínculos con las personas adultas que los escuchan”.
Con un lenguaje lírico y envolvente y con imágenes que parecen surgir de los sueños, Río viento es una experiencia estética profunda para los lectores más pequeños.
▲ Río viento fue ilustrado por Mariana Alcántara, quien asegura que éste tiene “un efecto mágico”.Foto cortesía Ediciones El Naranjo
La ilustradora Mariana Alcántara comentó a este diario que trabajó en dos conceptos principales en el libro: el aire y el viento. “El proceso que sigo en mis libros es empaparme de todo lo que pueda sobre el tema, de recuerdos que tenga al respecto: en este caso sobre el viento y el agua.
“En lo que se refiere a la parte gráfica, trabajé con dos personajes que son muy identificables y me di cuenta de que con el mismo rostro de ambos y del ave podían ser intercambiables, de manera similar a como Adolfo propone en el texto. Eso también lo llevé a la parte de las imágenes, y hay un pez compuesto por círculos que son visibles en el agua, pero se convierte en pájaro cuando va rápido. También imaginé que las gotas de pintura se esparcen con el viento: así encontré este personaje del ave que tiene un cuerpo de líneas de colores.
Jugar con las ideas
“Además, hay dos personajes que son los niños, y hay una pregunta implícita: si los niños se convierten en el ave y en el pez o si simplemente se encuentran con ellos. Me gusta dejar ese tipo de preguntas o acertijos en los libros, porque los lectores pueden jugar con estas ideas.”
Alcántara, quien ha tenido la oportunidad de leer el libro con niños, asegura que éste tiene “un efecto mágico”, porque una vez que termina la lectura, le piden leerlo otra vez.
Indicó que su objetivo con cada libro que ilustra es encontrarle una voz particular, definir qué colores tiene, cómo son las texturas y así encuentra las respuestas. “Creo que la ilustración es una herramienta para percibir la poesía de manera táctil, no sólo quien la percibe, los lectores, las lectoras, sino también quienes tenemos la oportunidad de crearlas, como fue en mi caso”.
Este galardón al libro de Ediciones El Naranjo no sólo celebra la calidad literaria y artística de sus creadores, sino que representa un logro extraordinario para la edición mexicana independiente. En más de dos décadas han sido muy pocos los libros nacionales distinguidos con este reconocimiento. Entre ellos se encuentran Días tonaltin (Petra Ediciones, 2005), El libro negro de los colores (Ediciones Tecolote, 2007), Migrar (Ediciones Tecolote, 2012) y, más recientemente, El bolso (Alboroto, 2023).
El premio otorgado a Río viento confirma la potencia creativa de México y coloca de nuevo a la edición nacional en el centro de la conversación internacional en el tema.