Murió el caricaturista Palomo
▲ Palomo en compañía de otros grandes caricaturistas durante una reunión en Madrid, España, en 1992, y tras recibir La Catrina de 2009 en la FIL de Guadalajara.Foto cortesía de la familia Palomo Reyes y La Jornada
Ángel Vargas
Periódico La Jornada
Domingo 29 de marzo de 2026, p. 4
El célebre caricaturista chileno José Palomo Fuentes, conocido artísticamente como Palomo, falleció ayer a los 82 años en la capital mexicana, confirmó su familia a este diario.
El deceso acaeció por complicaciones tras un ataque de epilepsia, precisó su hijo Elías, quien destacó que su padre se mantuvo activo hasta el último momento, incluso envió su última colaboración de este sábado.
Figura central del humor gráfico en América Latina, Palomo desarrolló gran parte de su carrera en México, país que lo acogió tras el exilio impuesto por la dictadura de Augusto Pinochet.
José Palomo Fuentes nació el 22 de noviembre de 1943 en Chile y tuvo que abandonar su país natal tras el golpe de Estado de 1973. En México, reconstruyó su vida y su carrera, encontrando un espacio de creación y compromiso que definiría su legado.
Radicado definitivamente en el país, formó una familia junto a su esposa, Zandra, y sus hijos Elías y Matías.
La trayectoria de Palomo quedó plasmada en una obra vasta y crítica, publicada en medios como Excélsior y El Clarín. Sin embargo, su papel fue fundacional en el periodismo independiente mexicano al formar parte del equipo que dio vida al diario UnomásUno y más tarde se consolidó como uno de los fundadores de La Jornada, diario en el que contribuyó a cimentar un periodismo crítico, agudo y comprometido con las causas sociales.
Poseía un trazo firme e inconfundible que combinaba la agudeza política con una profunda sensibilidad humana, Palomo retrató las injusticias, las tensiones del poder y la memoria de los pueblos.
Entre sus obras más recordadas se encuentran El Cuarto Reich, Literatos y Matías y el pastel de fresas. Su trabajo le valió múltiples reconocimientos, entre éstos un doctorado honoris causa en Humor por la Universidad de Alcalá de Henares, España, así como diversos premios nacionales e internacionales.
El suyo es un legado que constituye un referente indispensable para el humor político contemporáneo en Latinoamérica. “Siempre fue fiel a sus creencias y hasta en los momentos más oscuros, como en la dictadura (en Chile), pudo ver cómo hacer gracia de ello. Siempre tuvo una posición crítica y esperanzada”, afirmó su hijo Elías.
De su legado, destacó la importancia que el caricaturista tuvo para varias generaciones mediante su trabajo tanto en los libros infantiles como en los medios impresos en los que colaboró. “Siempre tocó a alguien, siempre hubo alguien identificado con lo que hacía y decía”.
La familia Palomo Reyes, mediante un comunicado, agradeció las muestras de afecto y solidaridad recibidas durante este difícil momento. “Su partida deja un vacío irreparable en su familia, amistades y en quienes reconocieron en su obra un legado, una pluma valiente y necesaria”, expresaron.
La ceremonia fúnebre se realiza desde ayer en la Capilla 1 el velatorio del Issste de San Fernando, al sur de la Ciudad de México, donde permanecerán sus restos hasta la mañana del lunes, para posteriormente ser cremados. Sus cenizas, indicó su hijo Elías, permanecerán en su casa en Cuernavaca, Morelos.