Rinden tributo a Jaimes Sabines en Bellas Artes
Merry Macmasters
Periódico La Jornada
Lunes 30 de marzo de 2026, p. 3
“Jaime Sabines (1926-1999) es posiblemente el poeta contemporáneo más leído y compartido de este siglo en México”, expresó la crítica literaria Mónica Mansour en el homenaje realizado ayer con motivo del centenario natal del autor de poemas como Adán y Eva y Tarumba. La “popularidad” de la poesía de Sabines sigue intacta a juzgar por el público que llegó desde temprana hora, se formó y luego abarrotó la sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes.
Estudiosa de su obra y amiga de Sabines, Mansour aseguró: “algunos de sus poemas, o partes de ellos, se repiten en la boca o el pensamiento de personas que por lo general no suelen indagar en la poesía o no suelen recordarla. Sin embargo, debido a la manera tan particular de Sabines de crear la vida y cuestionar el mundo en sus textos, sus palabras no dejan de estar presentes en las circunstancias de todo aquel que algún día ha leído o escuchado su voz”.
Al participar en este acto, Mansour leyó un texto que escribió para el disco Jaime Sabines, poemas, de la serie Voz Viva de la Universidad Nacional Autónoma de México. Para la también poeta, el homenajeado tiene una poesía “aparentemente coloquial” que “de pronto te mueve el piso. Sus poemas también son la memoria de su vida, pero su lectura no nos lleva a los recuerdos propios, sino que produce dentro de nosotros un eterno presente, un presente intenso, con la carne al vivo, sin piel. Por eso duelen, por eso también vibran con ternura y amargura”.
Recordó que en sus lecturas públicas reunía “un número insospechado de oyentes y admiradores que solicitaban escuchar una y otra vez ciertos poemas fundamentales, por ejemplo, Los amorosos. Contados poetas de nuestra época han merecido este reconocimiento”. Si no es fácil entender las razones de esta “popularidad tan desacostumbrada en nuestro país en relación con la poesía”, para Mansour tiene que ver precisamente con “los vericuetos de la memoria, la suya, las nuestras que quedan al desnudo sin pretexto posible porque cada uno de sus poemas es un recuento, un ajuste de cuentas, un balance de lo que ha sido para descifrar el saldo. Un saldo que no deja de acoplarse con los nuestros hasta la médula del poeta, para luego escribir con él la vida”.
▲ El poeta chiapaneco Jaime Sabines en 1991.Foto Rogelio Cuéllar
Versos para todos
Sabines no escribe para unos pocos “iniciados” o los enterados y especialistas, sino para “todos o para sí mismo, con las palabras de todos los días”. La “aparente” coloquialidad en su poesía no es sino un “velo que rodea algunas de las metáforas más extraordinarias de la poesía mexicana del siglo y calan en lo más profundo del poeta y de sus lectores”. Mansour agregó que el homenajeado siempre se distinguió por “su notable sentido de humor, profunda sensibilidad, filosa inteligencia, terrible rabia e insaciabe capacidad de asombro”.
El también poeta chiapaneco Efraín Bartolomé (1950) hizo un recuento de su acercamiento a la obra de don Jaime que se dio a los 16 años al descubrir en la pequeña biblioteca de la casa donde llegó a vivir en la Ciudad de México, una sección de poesía de su estado natal, misma que “devoró”: “entre esos libros había un cuadernillo con un título sonoro y algo extraño, Tarumba, nombre que me gustaba decir en voz alta”. Bartolomé llevó el libro a la preparatoria donde estudiaba para “recitarlo a la menor provocación, a la vez que recetarlo a quien quisiera oírlo”, con tal éxito que sus compañeros le pedían que leyera los poemas.
La periodista y gestora cultural Pilar Trejo Jiménez, autora del libro Sabines: Apuntes biográficos, leyó fragmentos de sus entrevistas con el poeta. Participó también el poeta Homero Aridjis. Haydeé Boetto Bárcenas, subdirectora general del Institito Nacional de Bellas Artes y Literatura, festejó a “un poeta fundamental cuya autenticidad sigue vigente, a una voz que hizo de la poesía un acto compartido. Su legado permanece vivo en cada lector que se reconoce en sus versos. Al mismo tiempo celebramos la necesaria vigencia de la poesía y la indispensable tarea de continuar promoviéndola como un derecho a la palabra propia, al pensamiento sin prisa, al sentir con precisión y sin duda a la imaginación compartida”.