Consumo de comida en carretera, una práctica común con posibles riesgos a la salud
Especialistas recomiendan verificar condiciones de higiene en puestos semifijos e improvisados, especialmente en temporadas de alta movilidad
Alan Jimenez
“Siempre me detengo aquí porque ya conozco el lugar; la comida es de mi agrado y, hasta ahora, no me ha causado problemas. Cuando viajo, procuro elegir sitios donde tengo referencia sobre la preparación de los alimentos”, comentó.

Para miles de familias, realizar una parada para desayunar, comer o adquirir alimentos durante un trayecto carretero forma parte de la experiencia de viaje. No obstante, esta práctica también implica riesgos sanitarios cuando no se verifica que los productos sean preparados y ofrecidos en condiciones adecuadas de higiene.
En diversos tramos carreteros del Estado de México, así como en las salidas hacia entidades vecinas, es frecuente encontrar establecimientos improvisados o puestos semifijos que ofrecen desde tacos, quesadillas y gorditas, hasta fruta picada, aguas frescas y otros alimentos preparados. Si bien muchos de estos sitios cuentan con la preferencia de viajeros habituales, no todos garantizan el cumplimiento de medidas básicas de salubridad.
Especialistas en salud advierten que el consumo de alimentos en mal estado o elaborados sin condiciones sanitarias mínimas puede derivar en padecimientos gastrointestinales, tales como diarrea, vómito, dolor abdominal, fiebre o deshidratación. Estas afecciones pueden agravarse cuando las personas se encuentran lejos de su lugar de origen o en trayectos prolongados.
A pesar de estos riesgos, para algunos automovilistas detenerse en puntos específicos del camino forma parte de su rutina. Tal es el caso de Jonathan Martínez, quien señaló que, cada vez que viaja por carretera, acostumbra detenerse en el mismo sitio para consumir alimentos.
Sin embargo, personal del sector salud ha reiterado que la confianza o la costumbre no deben sustituir las medidas de prevención, especialmente en temporadas de alta movilidad, cuando incrementa la instalación de puestos temporales y el consumo de alimentos en carretera.
En este sentido, se recomienda a la población verificar las condiciones de los establecimientos antes de consumir. Entre los aspectos fundamentales se encuentran observar que los alimentos se mantengan cubiertos, que las personas encargadas de su preparación conserven manos y utensilios limpios, y que el entorno no esté expuesto a basura, polvo, fauna nociva o agua contaminada.
Asimismo, es importante prestar atención a la correcta conservación de productos perecederos como carnes, lácteos, mariscos, salsas o alimentos preparados con mayonesa, ya que las altas temperaturas favorecen su descomposición. De igual forma, se sugiere evitar el consumo de bebidas o hielo de procedencia incierta, así como de alimentos crudos o insuficientemente cocidos.
Durante esta temporada, consumir alimentos en carretera puede seguir siendo parte del viaje; sin embargo, hacerlo con precaución es fundamental para proteger la salud y evitar que una parada destinada al descanso se convierta en un factor que afecte la experiencia del traslado.