El libro infantil Pequeños gigantes llama a ser empáticos para afrontar la opresión
El libro infantil Pequeños gigantes llama a ser empáticos para afrontar la opresión
▲ El volumen incluye ilustraciones del artista español Enric Rodríguez. El escritor Alfonso Ochoa con un ejemplar de su libro Pequeños gigantes durante una entrevista con esta casa editorial.Foto cortesía de los autores y Cristina Rodríguez
Omar González Morales
Periódico La Jornada
Lunes 27 de abril de 2026, p. 2
El libro infantil Pequeños gigantes, escrito por Alfonso Ochoa e ilustrado por Enric Rodríguez, surgió de la idea de que las imágenes preceden a las palabras. Publicado por Alboroto Ediciones, la historia narra la llegada de unos gigantes a un planeta habitado con intención de colonizarlo, y mediante versos se reflexiona sobre el punto de vista de los invasores.
Por su calidad, la obra fue incluida en la lista BRAW Amazing Bookshelf de la Feria Infantil de Bolonia, en Italia, considerada la más importante del mundo en esa categoría.
En entrevista con La Jornada, Alfonso Ochoa, quien tiene una carrera de más de 20 años publicando obras para niños, habló sobre cómo fue el curioso inicio de esta pieza literaria y la necesidad de que los ilustradores propongan narrativas a partir de sus creaciones:
“El libro nació cuando la editorial me pidió que hiciera el texto para un título de ilustraciones de Enric Rodríguez. Me pareció muy llamativo, porque, si bien él ya había contado la historia con sus dibujos, usualmente la creación es al revés, ¿no?: primero se tiene lo escrito y después las imágenes. Así fui trabajando algunos versos para dar cuenta de la visión de una raza gigante que coloniza un mundo que habitan seres más pequeños”, comentó.
El gran mensaje
En la trama, cuando los conquistadores terminan de dominar al pequeño planeta, otra raza de seres más grandes que ellos inician su llegada, y muestran así que todo acto de violencia y dominación es un ciclo interminable que sólo puede erradicarse con el cambio de la mentalidad de los colonizadores.
“El gran mensaje es que los niños busquen siempre la empatía. En esta obra nunca se escucha la voz de los oprimidos, que es lo que usualmente pasa cuando se invade o coloniza un país, pero resulta que al final los mismos invasores también quedarán enmudecidos por los que vienen después, y su voz también termina apagándose. En un mundo donde vemos que diario se habla de dominio y opresión, es necesario hacer conciencia de ello.
“No me dedico enteramente a la escritura, hago dirección creativa, y, usualmente, publico un libro cada año o poco más; no lo hago constantemente, pero Alboroto Ediciones, la casa que ha publicado mis cuatro títulos más recientes, tiene un modelo de trabajo de mucha intención de diálogo con otros países y en sacar productos de alta calidad en cuanto a edición”, comentó.
Romper paradigmas
Refirió que es muy importante que los ilustradores también tomen las riendas de las historias y que hagan propuestas a partir de su trabajo:
“Mi compañera de vida es ilustradora, y me dio otra perspectiva sobre cómo podemos hacer nuevos procesos para crear historias. Este libro presentó un reto muy interesante para mí como autor, y considero que los ilustradores deben aventurarse a hacer propuestas como éstas para romper ese paradigma de que ellos sólo dan cuerpo a lo que un autor escribe. De esa manera podemos hacer una retroalimentación importante y un trabajo en equipo que puede ayudar a dar voz a más artistas.”
Para Alfonso Ochoa, el ejercicio narrativo puede causar un rompimiento de las fronteras entre los lectores jóvenes y adultos. “En libros sobre temas como el que aborda éste me gusta la idea de que en la historia se entienda que el narrador cree que tiene la razón, porque eso nos enseña a desconfiar de él, a ver las cosas desde nuestra perspectiva; si podemos enseñar a los niños a hacer eso, me parece que cambiaremos cómo ven la lectura. El tema del libro es algo atroz, tienen que percatarse de ello y decir: ‘eso no está bien’. Hay que hacerlos darse cuenta de la violencia que hay ahí”.
Además de las menciones como uno de los libros más destacados del año por la Feria del Libro Infantil de Bolonia, el ilustrador de Pequeños gigantes, el español Enric Rodríguez, fue uno de los 75 artistas ganadores y formará parte de la Exposición de Ilustradores que ofrece esa fiesta literaria. Al finalizar, se realizará una gira internacional que llevará las obras condecoradas a espacios culturales de las principales ciudades del mundo durante los dos años siguientes.
Pequeños gigantes puede adquirirse en el sitio web de Alboroto Ediciones.