¿Para qué quiere Morena una mayoría calificada construida con el PVEM y el PT si a la …
Morena…más bien la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como jefa política del partido guinda tiene toda su atención puesta en el 2027, año de renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, la mayoría de los congresos locales y ayuntamientos, y alcaldes de la Ciudad de México.
Como líder formal del Movimiento de la Cuarta Transformación le importa el paquete completo de cargos. Pero obviamente la prioridad es la mayoría calificada de la Cámara de Diputados, y el ‘carro completo’ en las gubernaturas o mínimo que Morena conserve las que tiene: Sonora, Baja California, Baja California Sur, Colima, Nayarit, Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, Campeche, Guerrero, Quintana Roo y Tlaxcala.
Claro, Morena se coronará si gana las gubernaturas en los estados donde gobierna la oposición, que son 4 del total de 17: Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua, en poder del PAN; y Nuevo León en poder de Movimiento Ciudadano (MC).
El PVEM gobierna en San Luis Potosí. Entonces, Morena no se lo puede pelear a su aliado. Por cierto, se ha dicho que el Verde pretende 5 gubernaturas. Pero fuentes internas aseguran que solo la entidad potosina. En el resto de los 16 estados, la intención es competir en coalición; una estrategia que se verá facilitada con la llegada de Citlalli Hernández a la Comisión de Elecciones de Morena, con quien la dirigencia verde mantiene buena relación.
Conforme a diversas encuestas, Morena lidera la intención del voto en prácticamente las 17 entidades federativas, aunque en algunas la oposición le pisa los talones como en Chihuahua y en Nuevo León. Incluso, en la medición anticipada para la elección de diputaciones federales, realizada en marzo por la encuestadora Electoralia, el partido guinda también lidera con un 46%, seguido del PAN con 20% y el PRI con 9%.
En este contexto cabe preguntar: Entonces, si puntea en el ánimo ciudadano ¿para qué quiere coaligarse con el PVEM y con el PT?
Vaya, desde las elecciones del 2018 (que fue su segunda participación electoral como partido nacional), a Morena le afloró el temor de perder. Porque en el 2015, cuando compitió por primera vez, compitió solo por mandato legal y no solo conservó el registro con sobrado margen respecto al umbral mínimo, sino que ganó 14 diputaciones de mayoría relativa y 35 plurinominales, sumando 49 diputaciones en su primera bancada.
Como resultado de las elecciones del 2018, acompañadas de las presidenciales con un perfil arrasador como en su momento lo fue AMLO, Morena alcanzó 255 diputaciones (191 de mayoría relativa y 64 de representación proporcional. En las elecciones intermedias del 2021, obtuvo 197 curules por ambos principios.
Y en el 2024, el partido guinda obtuvo 236 diputaciones federales, 161 de mayoría relativa y 75 plurinominales.
Viene la otra elección intermedia, la del 2027, en la cual Morena quiere ir nuevamente en coalición con el PVEM y el PT para mantener como alianza la mayoría calificada, esa mayoría que juntos perdieron en la intermedia de 2021 y que recuperaron en el 2018.
En el 2027 veremos si la elección intermedia realmente es el “coco” de Morena y de la coalición con el Verde y el PT, pidiendo nuevamente la mayoría calificada como alianza, pues está visto que Morena no se arriesga a conquistar las dos terceras partes del total de 500 diputados y diputadas. Aunque esto es extremadamente difícil debido a los límites de la sobrerrepresentación.
Ese es un problema de Morena, su votación es muy alta y ningún partido puede tener una representación superior al 8% de su votación nacional emitida.
Ahí la necesidad de Morena de coaligarse electoralmente con el PVEM y con el PT para garantizar una alianza legislativa fáctica por temor a no contar con una mayoría calificada para la aprobación de reformas constitucionales estratégicas para el partido guinda.
Pero ¿garantizar una alianza legislativa? ¡Ya se vio que actualmente nada la garantiza! El PT y el PVEM batearon la primera reforma constitucional en materia electoral (Plan A) de la presidenta Claudia Shienbaum. Y el PT condicionó el voto de su bancada para el “Plan B” a quitar de éste las modificaciones al proceso de Revocación de Mandato presidencial.
Los propios aliados redujeron las iniciativas presidenciales prácticamente a la nada.
Entonces, ¿para qué quiere Morena una mayoría calificada construida con el PVEM y el PT si a la hora de votar, dan la espalda?
Parece que a Morena le falta mucho para asimilarse al PRI de mayorías calificadas en la Cámara de Diputados durante la mayor parte de su periodo hegemónico.
Quizá la alianza que necesite sea con la sociedad civil y con sus propios grupos internos… sociedad civil ¿eh?, no desprendimientos de los peorcito del PRI, del PAN o de otros partidos.
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