Pascal Quignard abarca en su obra “un cuestionamiento radical sobre la libertad”
Pascal Quignard abarca en su obra “un cuestionamiento radical sobre la libertad”
Reyes Martínez Torrijos
Periódico La Jornada
Martes 28 de abril de 2026, p. 3
El escritor francés Pascal Quignard (Verneuil-sur-Avre, 1948) abarca en su obra “un cuestionamiento radical sobre la libertad”, que se muestra en la selección reunida en el número 153 de la serie Material de Lectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Esa apuesta es para Melina Balcázar, editora del texto, el principal atractivo para los jóvenes lectores.
La también traductora refirió a La Jornada que la postura de libertad del autor evidenció la forma en que permitió esta edición. “Melina, haga lo que quiera. ¿Por qué me pide permiso? ¿No quiere ser libre?”
Recordó que Quignard, uno de los autores franceses más reconocidos en el mundo, le cedió la decisión: “me dijo algo muy interesante: ‘quiero ver que tenga el valor de cortar lo que quiera, si usted cree que vale la pena’”.
Luego de esos comentarios, que la sorprendieron mucho y le provocaron un conflicto, Balcázar asumió: “pues sí, voy a ser libre. Voy a hacer lo que quiera”. En este punto fue toral el tema de la libertad.
Quignard ha escrito ensayo, poesía, novela y cuento, en una obra en que estos géneros se entrecruzan de forma recurrente, como en el ciclo Último reino, que escribe desde 1998. La música, la pintura y la danza aparecen de manera destaca en sus letras, que han sido reconocidas con premios como el Goncourt, (2002) por Las sombras errantes, y el Formentor, en 2023.
El documento que será lanzado en la colección universitaria reúne fragmentos de los títulos Toda mañana del mundo (que otra traducción nombra Todas las mañanas del mundo), Georges de La Tour, El nombre en la punta de la lengua, El sexo y el espanto, El odio a la música, Vida secreta, Villa Amalia, Butes y Crítica del juicio.
Melina Balcázar, encargada de elegir los extractos y traducirlos, comentó que su finalidad fue que se vieran las facetas de Quignard, en quien se reconoce la forma del tratado, aunque no incluyó nada de los Pequeños tratados; en cambio, “quería mostrar otro tipo de formatos: la afición por el cuento y la novela”.
Fue un gran desafío, añadió la docente de El Colegio de México, que cupiera en 48 páginas e “introdujera a un público que quisiera adentrarse en la obra de Quignard, a las partes más características de su obra”.
Relató que cuando planteó la iniciativa al autor, éste “facilitó la cuestión de los derechos: ‘va con mi bendición; no necesito dinero ni nada. Haga lo que quiera. Me da gusto. Sólo quiero un ejemplar’”.
“No imaginaba que su obra interesara en México”
El francés siempre ha sido “muy generoso, muy libre, y no controla la traducción. Él lee español. Le encanta que lo traduzcan, que lo lean. No imaginaba que su obra pudiera despertar tanto interés en México: ‘me gusta, pero me sorprende mucho’”, asombro que se extendía a su inclusión en Material de Lectura.
▲ Pascal Quignard durante la presentación su libro El amor el mar, en la librería El Péndulo de la colonia Roma Norte, en diciembre de 2023.Foto María Luisa Severiano
La editora, que ha publicado Triunfo del tiempo y Crítica del juicio, del también ensayista, en su sello Cantamares, detalló que en esta ocasión “quería mostrar al Quignard muy libre. Puede ser más atractivo para un público más joven por la gran libertad que toma.
“Nadie te va a dar la libertad, nadie te va a decir ‘eres libre’ –Quignard lo supo muy rápido, porque no viene de una clase privilegiada, sino de una con gran capital cultural–, entonces te tienes que hacer un lugar en el mundo.”
Balcázar hizo énfasis en que “una de las cosas que para él es más importante, por lo que a mí me gusta y que sería la más política, es decir que es importante ser libre; dentro de lo que puedas y como puedas asegurar tu libertad y que no pierdas de vista que ésta es valiosa, y que es importante alcanzarla y vivirla”.
La doctora en letras francesas por la Universidad Sorbonne Nouvelle lamentó que no se pudiera incluir en esta edición un fragmento de Complementos a la teoría sexual y sobre el amor, porque ya no hubo espacio. Ahí está toda su relación con el sicoanálisis, que mostrará más en el libro que está por publicarse en español.
La traductora consideró que “es muy difícil escuchar qué es lo que realmente quieres y cómo haces para vivir acorde con tu deseo, aunque contravenga las convenciones. Escucharte y aceptarlo. Esas son las figuras que Quignard sigue”.
Invitó a los lectores a cuestionarse con él, porque “tiene un cuestionamiento radical respecto de la libertad, lo dice en Butes, en Todas las mañanas del mundo. Propuse una nueva traducción para textos muy conocidos como El sexo y el espanto, El odio a la música”.
“Quería que el lector lo conociera”
El narrador, según Balcázar, alerta que una “cosa es lo colectivo y otra lo social, ese espíritu gregario, como él lo llama: reunirse por reunirse; reunirse por estar juntos, por hacer montón, no tiene sentido. Muchos de sus personajes invitan a pensar, por ejemplo, en Villa Amalia, Ann Hidden corta con todo vínculo social, con el matrimonio, la familia, incluso con su madre y sus relaciones profesionales”.
Es sobre “cómo regresas a ti, a escucharte, y cómo te escribes como sujeto, aunque a nadie le importe lo que hagas. No está esta cosa grandilocuente de querer dejar huella en el mundo y etcétera”.
Otra meta para Balcázar fue mostrar las cuestiones temáticas y formales que aborda el autor. “Quignard habla de sí sin hacer autobiografía y sin autoficción. Lo biográfico es como el anclaje, decir: de dónde está hablando, dónde duele y recuerda, pero no es la materia principal”.
La editora concluyó: “yo quería que el lector pudiera conocerlo mejor a partir de sus lugares de enunciación que son las memorias amorosa, familiar, de la infancia dolorosa y social”.