Mujer-campana advierte en el Pabellón de Austria sobre la crisis climática
De la redacción
Periódico La Jornada
Jueves 7 de mayo de 2026, p. 3
La edición 61 de la Bienal de Venecia abrió ayer a la prensa en medio de un gran revuelo, tanto por el regreso de Rusia al encuentro como por las muestras artísticas presentadas en los pabellones de la mayor exposición de arte contemporáneo del mundo, que se celebra cada dos años en esa ciudad. El Pabellón Austriaco destacó por el performance de la austriaca Florentina Holzinger, tras colgarse desnuda de una campana y cumplir la función del badajo. Su intención fue advertir sobre el riesgo que enfrenta Venecia ante una inminente inundación y el cambio climático.
La coreógrafa y artista escénica, reconocida por su obra transgresora, es la encargada de representar el pabellón de Austria con una propuesta llamada Seaworld Venice (Mundo marino Venecia), que mezcla actuación en vivo, escenografía y situaciones impactantes para transmitir una idea clara: mostrar cómo funcionan el poder, los desechos y la crisis climática.
Para representar el pabellón de su país, Holzinger convenció al jurado con su innovadora propuesta, que combina elementos de danza, teatro y performance con las diversas cuestiones que plantea, “desde la gestión del agua como recurso hasta las experiencias corporales existenciales y las normas sociales que las definen”.
Además de la escena donde la propia artista aparece desnuda, colgada boca abajo y usa su cuerpo como si fuera el badajo de una campana gigante que suena cada hora, como una especie de alarma, se suma al proyecto que todo el espacio del pabellón en la exposición está armado como si fuera una mezcla entre una iglesia, un parque temático acuático y una planta de tratamiento de aguas residuales, que incluye a una persona nadando en un tanque lleno de orina reciclada.
▲ Performance de la austriaca Florentina Holzinger que incluye a una persona nadando en un tanque lleno de orina reciclada.Foto Ap y Nicole Marianna Wytyczak
Según la página web del proyecto, se trata de “una metáfora de un orden global que deja a los vulnerables como residuo del poder”, donde “una superviviente mira desde las ruinas de una civilización disuelta en orina”. El lema es “I live in your piss” (vivo en tu pipí).
Con un equipo de artistas, músicos, coordinadores de acrobacias y productores, bajo la curaduría de Nora-Swantje Almes, la propuesta de Florentina Holzinger incluye elementos simbólicos; además de la campana y el tanque, aparece una moto de agua que circula dentro del espacio inundado, representando la catástrofe ecológica ligada al turismo masivo en Venecia y al hundimiento de la ciudad.
“La obra utiliza lo abyecto para desarmar los espectáculos pulidos del poder y el progreso. La colisión entre carne y maquinaria rompe superficies estéticas idealizadas y obliga a mirar de frente la violencia social y ecológica, que suele ser suavizada por los discursos institucionales. En ese marco, el pabellón se presenta como un espacio de resistencia feminista radical”, explicaron los integrantes del proyecto, que podrá visitarse desde el sábado y hasta el 22 de noviembre.