Marrero dice que Fidel y Raúl Castro protegieron el Medio Ambiente en Cuba – CiberCuba
El primer ministro Manuel Marrero Cruz aprovechó la XXII edición del Premio Nacional de Medio Ambiente, celebrada este jueves en el hotel Meliá Cohíba de La Habana, para proclamar que Fidel y Raúl Castro fueron «vanguardias» en la protección del entorno natural cubano, dejando un «legado vigente hasta hoy».
La ceremonia, organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) bajo el lema «Fidel en la memoria: herencia, conciencia y acción ambiental», se enmarcó en las celebraciones del centenario del nacimiento de Fidel Castro. El acto tuvo un giro adicional: Marrero usó el micrófono para expresar apoyo político a Raúl Castro, recién acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, en el que murieron cuatro personas.
En su intervención, Marrero recordó el discurso de Fidel Castro en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992, donde el entonces gobernante pronunció la frase «Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación», y afirmó que «esas denuncias enérgicas internacionales que hizo él… allá en Río, eso que pasó a la historia».
Sobre Raúl, el primer ministro fue igualmente generoso: «no fue solo un gran continuador, sino fue también uno de los vanguardias en el cuidado del medio ambiente», y citó como prueba de esa sensibilidad ecológica que el exgobernante ordenó dejar pasos para reptiles en caminos internos de hoteles y construir seis campismos en zonas donde se dañaba el litoral.
La realidad ambiental de Cuba, sin embargo, cuenta otra historia. El propio ministro del CITMA, Armando Rodríguez Batista, admitió en septiembre de 2025 que la basura «está regada por toda La Habana», una confesión que difícilmente encaja con el relato de décadas de protección ambiental ejemplar.
En febrero de 2026, incendios de vertederos improvisados y quema de basura a cielo abierto se habían vuelto cotidianos en La Habana, Matanzas y Manzanillo, emitiendo dioxinas y furanos. El río Almendares recibe más de miles de metros cúbicos diarios de desechos. El gobierno cubano, desde 2022, tiene identificadas 2,200 fuentes contaminantes de aguas en todo el país: 776 industriales, 566 agropecuarias y 818 urbanas.
El incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas, en agosto de 2022, emitió miles de toneladas de gases y partículas contaminantes, con reportes de lluvia ácida en la zona. En Guantánamo, ante la vista de las autoridades el río Guaso lleva años convertido en un vertedero. En Moa, Holguín, la contaminación atmosférica con riesgo para la salud generada por la actividad minera está documentada desde 2011.
Nada de eso impidió que el ministro Rodríguez Batista cerrara su intervención con la arenga «¡Viva el medio ambiente cubano! ¡Viva Fidel y Raúl! ¡Viva Cuba Libre!», ni que la delegación villaclareña del CITMA entregara una placa conmemorativa bajo el lema «La Ciencia en Villa Clara se llama Fidel».
Entre los premiados de la jornada figuraron el Aeropuerto Internacional Abel Santamaría de Villa Clara, el M.Sc. Frank Huerta López —profesor con 24 años de labor en educación ambiental en Matanzas—, la Dra.C. María del Carmen Velazco Gómez —delegada del CITMA en Villa Clara con más de 27 años de trabajo— y la Dra.C. Maritza García García, presidenta de la Agencia de Medio Ambiente.
Marrero concluyó su intervención con un mensaje personal al exgobernante: «el pueblo de Cuba está y estará siempre con Raúl. Y estamos eternamente agradecidos de su obra, de su continuidad, al legado del comandante en jefe, de su ejemplo personal con el pie puesto en el estribo. Y que le deseamos mucha felicidad en su próximo cumpleaños y mucha vida larga porque lo necesitamos».
Que la edición número 22 del Premio Nacional de Medio Ambiente haya servido principalmente para reivindicar el legado de los Castro y defender a Raúl de cargos penales en Estados Unidos resume con precisión la distancia entre el discurso oficial del régimen y la contaminada Cuba real que sufre sus consecuencias.