Sonora en la medianía – El Imparcial
Hace unos días el Inegi publicó la Encig 2025, este instrumento observa la percepción de los ciudadanos sobre el Gobierno en general y permite hacer comparaciones entre entidades.
Y sin embargo
Hace unos días el Inegi publicó la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (Encig) correspondiente a 2025. Este instrumento observa la percepción de los ciudadanos sobre el Gobierno en general (los tres ámbitos de Gobierno, federal, estatal y municipal) y se levanta desde 2013 cada dos años, se aplica en ciudades de más de 100 mil habitantes y permite hacer comparaciones entre entidades. Es particularmente valioso porque proviene de un organismo autónomo del mismo Gobierno, lo que reduce sesgos y le da mayor credibilidad. La encuesta cubre muchos temas; aquí me concentro sólo en dos: El uso de Internet para interactuar con el Gobierno y la percepción de corrupción.
Uso de Internet
La pregunta se refiere a la población de 18 años y más que tuvo al menos una interacción con el Gobierno a través de Internet durante 2025. A nivel nacional, el porcentaje fue de 51.5%. En la parte alta destacan la Ciudad de México (61.8%), Yucatán (58.5%) y el Estado de México y Quintana Roo (58.4%). En el otro extremo aparecen Tamaulipas (37.1%), Chiapas (40.0%) y Durango (41.0%).
¿Y Sonora? Se ubica en el lugar 13 con 50.3%, es decir, ligeramente por debajo del promedio nacional. No es un mal resultado, pero tampoco es destacable. Si consideramos el perfil urbano y el nivel de desarrollo del Estado, cabría esperar una posición más alta. La digitalización de trámites y servicios avanza, pero lo hace a un ritmo que no nos coloca entre los líderes.
Esto tiene también su correlato en la transparencia, como usuario de páginas de Internet, en general percibo muchas deficiencias en los portales de dependencias estatales. La impresión es que no quieren soltar información, y por lo tanto le temen a la transparencia.
Percepción de corrupción
El segundo indicador es más delicado: El porcentaje de población que percibe como frecuentes o muy frecuentes los actos de corrupción en el Gobierno en general. A nivel nacional, la cifra es de 84.1%. Las entidades con menor percepción son Querétaro (67%), Yucatán (73.2%) y Aguascalientes (73.8%). En contraste, los niveles más altos se observan en Michoacán (89.4%), Baja California (89.3%) y la Ciudad de México (88.9%).
Sonora aparece exactamente a la mitad de la tabla, en el lugar 16, con 83.5%. De nuevo, en la medianía. No estamos entre los peores, pero tampoco entre los mejores. Es un dato que invita a la cautela: La percepción de corrupción sigue siendo alta y generalizada.
Ahora bien, al observar la evolución entre 2017 y 2025, es decir, del sexenio de Peña Nieto al de Sheinbaum, hay un matiz interesante. En Sonora la percepción disminuyó en 8 puntos. Es una mejora relevante, aunque no sobresaliente. Los estados con mayores reducciones fueron Nuevo León (-12.6) y Coahuila y San Luis Potosí (-11.3). En el otro extremo, un dato interesante y curioso en estos tiempos de Cuarta Transformación, Baja California registró un ligero aumento (0.6), lo que rompe la tendencia general a la baja.
Al preguntar sobre los principales problemas, en Sonora se percibe en primer lugar la inseguridad (74%) y en segundo la corrupción (64%). Estos porcentajes son similares a la percepción a nivel nacional.
Ni fu ni fa
Al hacer una revisión de los demás temas de la encuesta, parece que el patrón se repite: Sonora siempre está en la media tabla y cercano a los promedios nacionales, ni muy arriba ni muy abajo, sin grandes rezagos pero también sin avances que marquen diferencia.
Esta “medianía” puede parecer cómoda, pero también es engañosa. En un contexto nacional donde algunos estados sí logran despegar, quedarse a media tabla implica perder oportunidades. La digitalización efectiva y la reducción sostenida de la corrupción no son lujos: Son condiciones para mejorar la calidad de los servicios públicos y la confianza ciudadana, y por ende son base para muy mayor desarrollo y bienestar.
Por ahora, Sonora se mantiene en ese terreno tibio: Ni fu ni fa. El reto es claro: Pasar de la medianía a un desempeño que realmente destaque.
Nicolás Pineda