La obra El peso de las hormigas escenifica la incertidumbre adolescente
▲ El montaje de David Paquet fomenta un cruce generacional entre los actores que permite abrir un diálogo creativo.Foto Pili Pala
Daniel López Aguilar
Periódico La Jornada
Sábado 30 de mayo de 2026, p. 3
El dramaturgo canadiense David Paquet mira a los jóvenes desde la incomodidad: ahí donde la ironía tapa el miedo, la risa roza la violencia y crecer ya no suena a promesa.
En El peso de las hormigas, los adolescentes miran a los adultos como figuras demasiado lejanas para responder a sus preguntas sobre el futuro, la escuela, la crisis ecológica y el desgaste emocional.
La obra, traducida por Boris Schoemann, dirigida por Angélica Rogel y producida por Teatro UNAM junto con la compañía Los Endebles, se estrenará hoy en el teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (CCU).
En entrevista con La Jornada, Angélica Rogel señaló que el texto posee “un pulso adolescente universal”, porque recupera ese instante en el que alguien deja la infancia, aunque aún conserva su agitación física y mental. “Empiezas a preguntarte qué va a ser de ti cuando llegues a esa edad, si es que llegas. Observas a los adultos y nada de eso te hace eco en lo que piensas ni en lo que sientes”.
Jeanne y Olivier son dos adolescentes incapaces de reconocerse en el entorno que habitan. Ella vive con una neurodivergencia; él carga un miedo permanente frente al futuro de la Tierra. Unas elecciones escolares abren para ambos una posibilidad mínima de confrontar aquello que los rodea.
En escena, Germán Bracco, Mariana López-Dávila, Mahalat Sánchez y Boris Schoemann dan vida a más de 20 personajes, acompañados por música en vivo de Yayo Villegas.
“La misma escritura propone el ritmo. Con elementos muy pequeños puedes pasar de un personaje a otro y confiar en la imaginación del público”, comentó Rogel sobre la estructura dramatúrgica planteada por David Paquet.
El dramaturgo canadiense evita retratar a las juventudes desde el estereotipo. “No son caricaturas. Son personas complejas. Él tiene miedo a vivir y ella también”. La creadora escénica reveló además que descubrió una neurodivergencia en la adultez. “Quizá si la hubiera conocido antes habría entendido muchas cosas de lo que me rodeaba”.
La crisis ecológica aparece desde el humor, aunque sin abandonar su zona dolorosa. Paquet, apuntó Rogel, “se burla de nosotros mismos como personas”, porque el desastre no proviene de la nada. “Quienes hemos provocado esto somos las personas mismas, y también desde ahí tendría que aparecer la solución”.
La fuerza del relato nace de esa combinación entre sátira y herida emocional. “La vida, aun en los momentos más dolorosos, tiene algo de comedia”. Esa mirada también se extiende a los vínculos humanos y a la posibilidad de construir comunidad desde gestos mínimos. “Si nos entendemos más como humanidad, quizá podamos hacer algo”.
La producción reúne intérpretes jóvenes con figuras de larga trayectoria en Los Endebles, como Mahalat Sánchez y Boris Schoemann. El cruce generacional permitió ampliar la mirada sobre el texto y abrir un diálogo creativo desde experiencias distintas.
La estética visual tomó referencias del cómic y de una sensibilidad punk. El trabajo de Félix Arroyo, Ana Luisa Gama y Érick George delinea un universo escolar caótico y lúdico, acompañado por música electrónica ejecutada en vivo.
Gran parte del vestuario y de los objetos empleados proviene de materiales reciclados de las bodegas de Teatro UNAM. Para la directora, esa decisión también responde a la mirada ambiental de la obra: “¿para qué generar una producción desde materiales desechables si estamos hablando de una crisis ecológica?”
La primera lectura del texto la hizo reír y luego la dejó conmovida. “Me gustaría que las personas salieran mirando más a quienes tienen alrededor y se preguntaran por qué alguien es hostil o por qué reacciona como reacciona”.
La imagen de las hormigas recorre el relato: criaturas diminutas capaces de cargar un peso inmenso de manera colectiva. “Son pequeñas y fáciles de aplastar, pero pesan mucho más que la humanidad entera. Pequeñas acciones pueden ser más potentes de lo que imaginamos”.
El peso de las hormigas tendrá temporada hasta el 4 de julio, excepto el 11 y 18 de junio, y del 8 al 29 de agosto en el teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000), con funciones los jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 y domingos a las 18 horas. El boleto cuesta 150 pesos.