El creador del Ferrari Luce atiza a Tesla por su obsesión por las pantallas: «Una solución facilona» – Car and Driver
Jony Ive, el inventor de las pantallas táctiles de los iPhone y iPad que transformaron por completo nuestra forma de comunicarnos, pide ahora que los automóviles que abusan de las mismas dejen de hacerlo. Y además, ha plasmado su filosofía en el interior del coche del que todo el mundo habla en este momento: el Ferrari Luce.
Precisamente, el puesto de conducción fue una de los detalles que conocimos antes del debut oficial de este modelo que –recordemos– es el primer Ferrari 100% eléctrico de la historia y uno de los más transgresores. El Luce cuenta con paneles de instrumentos minimalistas, controles multimedia plagados de mandos físicos y otros botones que aparecen integrados con superficies táctiles de tamaño compacto.
Para Ive, se trata de una catarsis necesaria debido a lo que vienen haciendo marcas como Tesla y su ‘cultura de la pantalla’.
Ferrari Luce VS. Tesla: ¿qué interior es mejor?
Recordando que «algo se moría en su alma» cuando se subía a un coche «con una gran pantalla en medio», Ive afirmó en The Drive que «en la práctica, hablando en términos de usabilidad, una gran pantalla táctil no funciona. Es indiscutible. Tienes que mirarla, lo que no deberías hacer, porque has diseñado algo con capas y capas cada vez más profundas».
Y añade a continuación el gran ‘zasca’ a Tesla y sus pantallas: «Quiero decir, lo veo una solución facilona que se ha tomado como una moda. Hemos aceptado que tocar varias veces es sinónimo de un producto [tecnológicamente] avanzado. La pantalla táctil tenía un propósito cuando la desarrollamos en Apple, pero teníamos muy claro porqué la desarrollamos para los productos que hacíamos. Y el interior de un coche es un entorno diferente y muy desafiante».
Un planteamiento paradójico pero, ¿razonable?
El propio Ive justifica su opinión, harto polémica, en tanto en cuanto que le molesta profundamente el hecho de que su invento se utilice, bajo su punto de vista, de una manera tan irresponsable más allá de los smartphones o la informática.
Pero igualmente reconoce que «si innovas, habrá consecuencias indeseadas. Es uno de los motivos por los que ya no sigo en mi anterior compañía [Apple] y es, también, la razón por la que me dedico a esto ahora. Me lo tomo muy, muy en serio».