Así se come en los estadios del Mundial: Desde caviar hasta cerveza por un salario mínimo
Los boletos para el Mundial son caros, al igual que los vuelos y las habitaciones de hotel, pero no es lo único costoso, también lo son los alimentos y bebidas.
Por ejemplo, en el Estadio Ciudad de México una ‘chela’ se vende en aproximadamente 300 pesos, cifra muy cercana a un salario mínimo en nuestro país.
Y aunque el Fan Fest del Zócalo es un refugio para quienes buscan disfrutar los partidos de la Copa del Mundo con mayor emoción y rodeado de personas, en el caso de la comida y bebida tampoco es una opción, pues una cerveza, sin alcohol, cuesta 220 pesos.
En otras sedes se ofertan platillos de lujo hechos con caviar por 75 dólares, aproximadamente 1,300 pesos.
¿Cuánto cuesta la comida en los estadios del Mundial 2026?
Aunque los costos no son muy diferentes a los que suelen encontrarse en eventos deportivos de Estados Unidos, visitantes mostraron su sorpresa por los precios que se manejan en los países anfitriones del Mundial 2026.
La oferta gastronómica va desde opciones tradicionales hasta extravagancias culinarias. En Miami, por ejemplo, los aficionados pueden encontrar los llamados “Fancy AF Tots”, tres croquetas de papa acompañadas con caviar, crema y cebollín que cuestan 75 dólares.
La misma ciudad alberga la llamada “Empanada Mundial”, una pieza de más de dos kilos rellena de pollo y queso que ronda los 40 dólares (695 pesos).
Mientras tanto, en el Estadio Guadalajara es posible comprar tacos de rib-eye por 8 dólares (139 pesos), y en Los Ángeles una de las especialidades es la “Twinkie cheeseburger”, una hamburguesa coronada con un jalapeño envuelto en tocino y relleno de brisket y queso crema, cuyo precio es de 22 dólares (380 pesos).
Los menús también cambian dependiendo de la ciudad sede. En Vancouver, por ejemplo, se ofrecen platillos típicos canadienses como el poutine con short rib y salchichas con mermelada de cebolla y jarabe de maple. En Miami, el pan con lechón y la Empanada Mundial son de las más solicitadas.
No todos han quedado convencidos con los precios. Janine Arbetter, una aficionada de Austria, se mostró sorprendida después de pagar 19.35 dólares (510 pesos) por un combo de hot dog, papas fritas y refresco.

“Nunca había visto algo así. Es mucha comida para un pequeño tentempié”, comentó.
En redes sociales, algunos aficionados argentinos presumieron los lobster rolls de 34 dólares (591 pesos) que encontraron en Kansas City, mientras que en Toronto un combo con sándwich de brisket, papas fritas y refresco por casi 40 dólares canadienses provocó críticas y fue calificado por algunos usuarios como un “robo”.
Por su parte, el aficionado alemán Daniel Feldmann consideró que, pese a los elevados costos, la experiencia mundialista lo justifica.
“Está bien, más o menos, para el Mundial”, señaló.
Estos son los precios de la chela en el Mundial 2026
La cerveza se ha convertido en uno de los principales motivos de queja entre los aficionados internacionales. En algunos estadios, una sola bebida supera los 20 dólares (347 pesos), una cifra que contrasta con los precios de varios recintos europeos.
Thomas Schüller, seguidor alemán que acudió a Toronto para ver a su selección, pagó 24.25 dólares canadienses por una cerveza y no ocultó su molestia.
“Es tres veces lo que pago en mi país. Es injusto. No está bien. Está mal”, afirmó.
La situación también llamó la atención en México. En el Estadio Ciudad de México, algunas cervezas llegaron a venderse entre 299 y 310 pesos, una cantidad cercana al salario mínimo diario vigente en la CDMX y superior a lo que normalmente cuesta la misma bebida durante los partidos de temporada regular.

Atlanta se convierte en el paraíso para los aficionados en el Mundial 2026 por precios de comida y bebida
No todas las sedes para los partidos de la Copa del Mundo aumentaron sus precios. Atlanta se ha convertido en una de las excepciones gracias a la política impulsada por Arthur Blank, propietario de los Falcons, quien decidió mantener costos accesibles durante el Mundial.
En esa ciudad, una rebanada de pizza cuesta 3 dólares (50 pesos), los refrescos 4 dólares (69 pesos), una hamburguesa con queso 5 dólares (86 pesos), las tiras de pollo con papas fritas 6 dólares (104 pesos) y la cerveza pueden conseguirse desde 8 dólares (139 pesos).
Jonathan Arango, quien asistió a un partido junto con su esposa, su hija y su padre, destacó la diferencia respecto a otros eventos deportivos.
“En total, por lo que compramos —tres órdenes de tacos, una rebanada de pizza, dos aguas y una Coca-Cola— gastamos como 50 dólares”, explicó.
“Comparado con lo que hemos pagado en otros eventos… se agradece después de haber pagado mucho por una entrada”, agregó.
Pese a las quejas y los altos costos, Thomas Schüller resumió el sentir de muchos aficionados que han decidido disfrutar de la experiencia por encima de todo.
“Todo el mundo del fútbol se está divirtiendo, así que brindemos por eso”, concluyó.