El Jefe del Estado Mayor General de la Armada expuso en Panamá sobre la vigilancia y control del Atlántico Sur
La exposición abordó la creciente relevancia geopolítica de los espacios marítimos australes ante las vulnerabilidades de los principales puntos de estrangulamiento (chokepoints) del comercio global.
Durante la presentación, destacó la importancia estratégica de las rutas marítimas que garantizan la libertad de navegación y sostienen la estabilidad económica mundial, requiriendo una provisión colectiva de seguridad. No obstante, el escenario internacional actual muestra una alta complejidad debido a tensiones geopolíticas, disputas territoriales, crisis climáticas y amenazas asimétricas como la piratería, el terrorismo y los ciberataques.
La máxima autoridad naval brindó ejemplos del impacto económico de estos conflictos marítimos, como el pico histórico en el precio del trigo en 2022 a raíz de la crisis en el Mar Negro y el incremento del precio del crudo debido al conflicto armado en el Estrecho de Ormuz.
Asimismo, analizó el caso del Canal de Panamá durante las sequías de 2023 y 2024, que provocaron una notable caída en los tránsitos, demoras y sobrecostos logísticos. Ante lo cual, las rutas alternativas del extremo sur americano tales como el Cabo de Hornos, el Estrecho de Magallanes y el Canal Beagle adquieren un valor estratégico.
El rol del Comando Conjunto Marítimo
Para afrontar estos desafíos, el Almirante Romay resaltó la importancia de consolidar la Conciencia del Dominio Marítimo (MDA), definiéndola como “la capacidad de comprender en tiempo real todo lo que acontece en el entorno del mar y que pueda afectar la seguridad, la economía o el medio ambiente”.
Al respecto, resaltó la labor del Comando Conjunto Marítimo, “encargado de conducir las operaciones de vigilancia y control de los espacios marítimos y fluviales de jurisdicción nacional de forma permanente, a fin de contribuir a la preservación de los intereses vitales de la Nación Argentina”.
Comando que resulta clave para la defensa de la soberanía, la protección de los recursos naturales y la conservación de los intereses vitales de la Nación, combatiendo de manera directa la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE).
Advirtió, además, sobre el surgimiento de amenazas tecnológicas complejas, tales como la interferencia y el spoofing (suplantación de identidad) de los sistemas de identificación automática (AIS) por parte de buques de flotas de bandera extranjera y de la denominada «flota fantasma», maniobras utilizadas para falsear posiciones reales en el mar.
Como cierre de la presentación, el Jefe de la Armada enfatizó en la necesidad de mantener el control y una presencia efectiva y concluyó que, ante este escenario internacional complejo, había que profundizar la cooperación internacional: “Relaciones con otras marinas y organismos para el intercambio de información y relación para afrontar amenazas cada vez más dinámicas y complejas”.