Informe de la Casa Blanca tacha a líderes del Smithsonian de activistas radicales no fiables
Informe de la Casa Blanca tacha a líderes del Smithsonian de activistas radicales no fiables
▲ Vista del Museo Nacional de Historia Estadunidense (en primer plano) y del Museo de Historia Natural en Washington, que forman parte del Instituto Smithsoniano.Foto Wikipedia
Ap
Periódico La Jornada
Lunes 6 de julio de 2026, p. 8
Nueva York., Un informe de la Casa Blanca califica el liderazgo del Instituto Smithsonian, especialmente en el Museo Nacional de Historia Estadunidense, como activistas radicales en quienes no se puede confiar, lo que indica que el presidente Donald Trump podría estar preparándose para instalar a su propio equipo.
El informe, difundido por el Consejo de Política Interna de la Casa Blanca a última hora del Día de la Independencia, llega en medio de la agresiva campaña de Trump para reformar algunas de las instituciones culturales e históricas más veneradas de Washington. El magnate reveló en marzo su intención de imponer cambios en el Smithsonian mediante una orden ejecutiva que apuntaba a la financiación de programas que promovían “narrativas divisivas” e “ideología impropia”, mientras continuaba su arremetida contra una cultura que considera demasiado liberal.
Según el informe del consejo, encabezado por un ex redactor principal de discursos de Trump, “el Instituto Smithsonian, y el Museo Nacional de Historia Estadunidense en particular, bajo su liderazgo actual y su ideología interpretativa vigente, no puede ser confiable para contar la historia de Estados Unidos con honestidad y de una manera que sea inspiradora, unificadora y digna de nuestra gran república.
“Como muestra este informe, confirmado en las palabras del liderazgo del museo, esta captura ideológica ha alejado la misión del museo de una educación histórica y una labor académica directas, y la ha orientado hacia un activismo político extremo que busca transformar nuestro país”, añadieron los autores.
El Smithsonian no respondió a solicitudes de comentarios.
El historiador Lonnie Bunch, actual secretario del Smithsonian, es el primer afroestadunidense en dirigir la institución. En una entrevista no relacionada que se emitió el domingo en el programa de NBC Meet the Press, Bunch afirmó que “la idea de ser una unión más perfecta, no la unión perfecta, es realmente lo que me motiva.
“Quiero que la gente entienda que existe la responsabilidad de seguir haciendo que esas aspiraciones estén disponibles, sean accesibles y significativas para muchas personas”, agregó el académico. “La mayor fortaleza de Estados Unidos no es huir de su historia, sino entender cómo esa historia nos moldeó y sigue moldeándonos”.
La historiadora Anthea M. Hartig es la primera mujer en desempeñarse de directora del Museo Nacional de Historia Estadunidense.
El esfuerzo creciente de Trump por forzar cambios en el Smithsonian marca el más reciente movimiento del mandatario republicano para transformar pilares culturales de la sociedad, como las universidades y el arte, que considera desalineados con las sensibilidades conservadoras. Trump hizo que lo colocaran como presidente de la junta del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas con el objetivo de reformar la programación, y la junta elegida por él votó para añadir su nombre al edificio, sólo para que posteriormente un juez federal ordenara retirar la señalización.
La administración también obligó a la Universidad de Columbia a realizar una serie de cambios de política, al amenazarla con la pérdida de varios cientos de millones de dólares en financiación federal.
Trump también ha impuesto cambios en sitios históricos fuera de Washington, incluso en Filadelfia, donde la administración obtuvo un fallo judicial la semana pasada que le permite reinstalar paneles interpretativos que, según críticos, blanquean la historia de la esclavitud en el lugar en que estuvo la casa del presidente George Washington. Defensores, académicos y funcionarios temen que la versión de Trump ofrecerá una historia que minimice el dolor del pasado del país en favor de una visión más triunfalista.
Rescritura de la historia
El gobernador Josh Shapiro, demócrata de Pensilvania, acusó a Trump y a sus aliados de intentar “rescribir la historia”.
“No existe una única narrativa individual sobre nuestra historia que un presidente pueda imponer”, declaró Shapiro, un posible aspirante presidencial, en una entrevista que se emitió ayer en el programa de CNN State of the Union.
“Y cualquier presidente debería querer asegurarse de que se comparta toda esa historia, de que el pueblo estadunidense pueda sacar sus propias conclusiones”, mencionó Shapiro.
El Consejo de Política Interna de Trump no necesariamente está de acuerdo.
El Museo Nacional de Historia Estadunidense “enfrenta a los visitantes con materiales destinados a socavar la fe en las instituciones y en los ideales compartidos de larga data del pueblo estadunidense”, señaló el informe del consejo. “Debemos comprometernos a restaurar la verdad y la cordura en la manera en que se presenta y se enseña la historia”.
Al buscar cumplir la orden de Trump, a la que llamó “Restaurar la verdad y la cordura en la historia de Estados Unidos”, la revisión concluyó determinando que el museo, “por intención y bajo la dirección del liderazgo actual del Museo y del Smithsonian, ha quedado sujeto a una captura institucional por una ideología radical y activista que se opone fundamentalmente a contar la noble y honesta historia del gran país que conocemos y amamos”.