El Museo Jumex invita a los amantes del arte y el futbol a vivir una misma emoción
El Museo Jumex invita a los amantes del arte y el futbol a vivir una misma emoción
▲ Fotograma de Política deportiva, 2014, Colección Yuyito, de Mauricio Limón, parte de la muestra Futbol y arte: Esa misma emoción, que reúne cerca de 100 piezas de más de 75 artistas.Foto cortesía del Museo Jumex
Merry MacMasters
Periódico La Jornada
Jueves 21 de mayo de 2026, p. 2
Todos los elementos asociados con el balompié están presentes en Futbol y arte: Esa misma emoción, exposición colectiva de más de 70 artistas abierta en el Museo Jumex: la cancha, los jugadores, su vestimenta, la pelota, pero también la pasión y el rugir del estadio por medio de una amplia gama de medios.
La “geografía” que enmarca la muestra empieza desde la entrada al museo, en cuya plaza el colectivo Tercerunquinto, conformado por Gabriel Cázares y Rolando Flores, ha colocado Tribunas (2026), una instalación escultórica compuesta por butacas recuperadas de la reciente renovación del estadio Azteca. Sus respaldos ahora tienen placas de acero con los nombres de jugadores mexicanos de ambos sexos. Fue una comisión del recinto.
Para iniciar el recorrido de la exhibición se recomienda subir al tercer piso en el montacargas en cuyo interior se proyecta Serenghetti (2009), video de Carlos Reygadas, en el que se observa un partido de futbol femenil, filmado en Ocotitlán, Morelos. Esta sensación “inmersiva” continúa en la primera sala con una obra de arte sonoro de Paul Pfeiffer, “un reducto del espectro sonoro del encuentro entre las selecciones de Portugal y México, partido de preparación para el próximo Mundial, celebrado el 28 de marzo en la reapertura del estadio Banorte (antes Azteca)”.
El piso de tierra remite al visitante a una cancha, pero de tipo llanero, es decir, lo más elemental, que “reverencia la geografía del encuentro de los pueblos pobres”.
Fútbol y arte… es una exposición que “habla de nuestro tiempo, de un contexto histórico en presente y con todo lo que son los pronunciamientos pertinentes”, afirma Guillermo Santamarina, curador invitado. Sin saber “nada” de este juego, le gusta todo lo que está a su alrededor: “los elementos de su diseño, la relación con los amigos y la familia, todo lo que tiene como núcleo el futbol”, aspectos presentes en la exposición; sobre todo, la pasión que puedan tener miles de personas hacia ese cosmos allí reflejado.
Su primera tarea, después de recibir la invitación, fue rastrear todas las muestras de arte y futbol realizadas en el pasado a nivel internacional, que, “por cierto, no han sido muchas” y suelen presentar “las mismas piezas de calidad”. Las exhibiciones, más bien, están relacionados con la historia del futbol o con el vínculo entre su parafernalia y el diseño de sus elementos.
Tras esa exploración, Santamarina decidió “no repetir la misma obra, aunque tuviera calidad”, y comenzar un proceso de búsqueda, porque en ese momento sintió que “sí existe un interés desde hace unos años por parte de los artistas, pero desde una perspectiva particular, crítica también, no favorable al futbol”. Tampoco quería hacer una exposición sólo desde esta perspectiva. En su indagación, por un lado encontró obras “muy enfocadas a la investigación formal, estética, y, por el otro, piezas con elementos discursivos ligados con otros parámetros”. Uno de éstos fue buscar más allá de las representaciones contemporáneas.
Al centrarse en lo que había en México, destacó el trabajo de Ángel Zárraga (1886-1946), de quien son las obras más tempranas de la muestra. Del pintor duranguense se incluyen los óleos El futbolista (1925), Futbolistas en el llano (1924-1928) y Futbolista rubia (1926). La presencia de la mujer cobra especial relevancia en la muestra tanto como protagonistas del futbol como del arte. Casi la mitad de la obra incluida es de mujeres o tiene una relación con ellas, observa el curador.
Poco conocido resulta Retrato del niño César Martino Servín (1963), un temple de Juan O’Gorman en el cual el personaje es pintado junto a un cuadro con un jugador en plena faena. Una verdadera “sorpresa” son las dos piezas de Francisco Toledo: Futbolista (1970), pequeña escultura en bronce, y el pastel y collage Mujer pescado jugando pelota (2006).
Pedro Friedeberg, fallecido el 5 de marzo pasado, “se enteró de la exposición hace unos meses y propuso una carta dirigida a una amiga, aunque con un enfoque seudocientífico”. En este pieza aparece la figura de Otto von Guericke, físico alemán reconocido por sus estudios sobre la presión atmosférica, a quien el artista incorpora como símbolo del vínculo entre ciencia, geometría y cosmos. Establece una analogía entre el Sol y un balón, dos esferas casi perfectas que sugieren escalas distintas de un mismo orden universal.
Para la muestra, el Museo Jumex también comisionó obras a los artistas Diego Berruecos, Iñaki Bonillas y Sofía Echeverri, quienes trabajaron a partir de distintos archivos. Gabriel Garcilazo y Néstor Jiménez realizaron obra exprofeso para la exhibición.
“Obra total”.
A la lista de participantes se sumó el trabajo del Taller de Arquitectura de Mauricio Rocha, convocado en un principio como soporte museográfico. El proyecto “se extendió de manera tan apasionante” que Santamarina lo considera una “obra mayor y total”. También “clave” es el video Juego de niños #19: Futbol Haram, de Francis Alys, filmado en Mosul, Irak, en el que unos niños juegan con un balón invisible.
Otros artistas participantes son Gabriela González Leal, Graciela Iturbide, Jeff Koons, Pablo López Luz, Francisco Mata Rosas, Rodrigo Moya, Damián Ortega, Betsabeé Romero, Melanie Smith y Rafael Ortega, Adam Wiseman y Nahum B. Zenil.
El curador espera que tanto los amantes del arte como los fanáticos del futbol se acerquen al museo.
Futbol y arte: Esa misma emoción, permanecerá hasta el 26 de julio en el Museo Jumex, Miguel de Cervantes Saavedra 303, colonia Granada.